Jan 2, 2018

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Estudio Bíblico sobre la Epístola de Judas

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JUDAS

Me pareció interesante compartir con ustedes mis amados hermanos este estudio Bíblico que espero sea de mucha bendición a sus vidas. Que Dios les bendiga a cada uno de ustedes hermanos en Cristo.

 

INTRODUCCIÓN

EPÍSTOLA DE JUDAS: Una de las cartas universales incluida en la lista más primitiva de escrituras del NT (probablemente del siglo II d. de J.C.), aunque ninguno de los Padres eclesiásticos la citó ni siquiera la mencionó antes de Clemente de Alejandría (c. 150 – c. 215).

El autor puede ser el mismo Judas que era hermano de Jacobo y de Jesús (Mateo 13:55; Marcos 6:3;  Los problemas que él trata eran comunes en la cuarta parte del primer siglo cuando las herejías estaban creciendo (Judas 1:3).

Judas les recuerda a los creyentes que la oposición es inevitable y que se necesita tener compasión para con los pecadores; también les recuerda de los atributos inefables de Dios. El denuncia a los que socavan la fe verdadera (Judas 4-16).

Judas también advierte a sus lectores del castigo de Dios en el AT (Génesis 6:1-4; 19:24; Números 14:29, 37) de personas, ángeles y ciudades de los cuales se esperaba más. El deja saber sin duda alguna que Dios todavía castiga el pecado.

Judas 17-25 exhorta a una perseverancia continua.

El autor les hace recordar que los apóstoles habían profetizado la venida de burladores (2 Pedro 3:3) los cuales aman las cosas terrenales y siembran semillas de discordia entre los creyentes.

Esta epístola está dirigida a todos los creyentes del evangelio. Su intención es resguardar a los creyentes contra los falsos maestros que habían empezado a infiltrarse en la Iglesia cristiana, y a diseminar preceptos peligrosos para reducir todo el Cristianismo a una fe sólo de nombre y a una profesión externa del evangelio.

Habiendo negado así las obligaciones de la santidad personal, enseñaban a sus discípulos a vivir en sendas pecaminosas y, al mismo tiempo, los halagaban con la esperanza de la vida eterna. Se demuestra el vil carácter de estos seductores y se pronuncia su sentencia, y la epístola concluye con advertencias, amonestaciones y consejos para los creyentes.

 

EPÍSTOLA DE JUDAS: Carta dirigida a un grupo de creyentes judíos cristianos de la diáspora, radicados posiblemente en Siria. Estos creyentes quizás conocían la enseñanza de Pablo y de los apóstoles, pero tenían la tendencia a descuidar la enseñanza de la realidad de los juicios divinos, a causa de un énfasis desmedido sobre la gracia divina.

 

ESTRUCTURA DE LA EPÍSTOLA

La Epístola de Judas es una carta breve y, como tal, se presenta como una obra unificada y coherente. Su redacción es retórica y consta de tres componentes: una situación crítica, una audiencia que es constreñida a la decisión y la acción, y las obligaciones o demandas que se plantean. Parece un sermón epistolar, una obra cuyo contenido hubiese sido presentado como una homilía si Judas y sus lectores hubiesen podido encontrarse.

Tras una salutación (vv. 1) y una explicación del móvil de la epístola (vv. 3s), está la primera sección principal (versículos 5–16) en la que se encuentra una amonestación contra la doctrina falsa. La situación crítica es la infiltración repentina y perturbadora (versículo 4) en la iglesia o iglesias de un grupo divergente en doctrina y ética. Este grupo había intentado con algún éxito ganar adeptos (versículos 19, 22–23) para su propio provecho (versículos 11, 16). Judas anuncia el juicio sobre «estos» que provocan desórdenes típicos de los rebeldes que, al igual que los israelitas en el desierto y «los ángeles que no guardaron su dignidad», sobreestiman la seguridad de su salvación. No respetan el juicio de Dios, rechazan autoridades y normas, e invocan sus experiencias con el espíritu para actuar irresponsablemente en lo sensual.

En la segunda sección principal (vv. 17–23) se presenta la manera en que el creyente debe enfrentarse a los falsos maestros. La mejor defensa es recordar las palabras de los apóstoles y luchar por la salvación de los que han caído en semejantes errores.

La epístola concluye con una de las más hermosas alabanzas cristológicas de la Biblia (vv. 24–25).

 

JUDAS: Un bosquejo para el estudio y la enseñanza.

  1. Propósito de Judas 1–4
  2. Descripción de los falsos maestros 5–16
  3. Juicio pasado de los falsos maestros 5–7
  4. Características actuales de los falsos maestros 8–13
  5. Juicio futuro de los falsos maestros 14–16

III. Defensa contra los falsos maestros 17–23

  1. Doxología de Judas 24–25

 

AUTOR Y FECHA

Judas (una forma del nombre Judá) era un nombre muy común entre los judíos del tiempo de Jesús. Por lo menos siete individuos diferentes aparecen con ese nombre en el Nuevo Testamento (véanse Lc 3.30; Mt 13.55 y Mc 6.3; Mc 3.19, 14.10 y Hch 1.16, 25; Lc 6.16 y Hch 1.13; Hch 5.37; Hch 9.11; Hch 15.22–34). El libro afirma haber sido escrito por Judas, el hermano de Jacobo. Pero esto no es de gran ayuda, ya que Jacobo o Santiago era un nombre tan común como el de Judas.

Si el autor se refiere a Jacobo, el hermano de Jesús y cabeza de la iglesia de Jerusalén, esto significaría que se trata del hermano carnal de Jesús (Gl 1.19; 2.9; 1 Co 15.7). En tal caso, uno esperaría que el autor se titulara «hermano de Jesús». Sin embargo, cabe recordar que Santiago en su epístola tampoco hace explícita su condición de hermano de Jesús. De todos modos, Judas parece haber pertenecido al círculo apostólico.

Puesto que, según la tradición, Judas murió antes del año 81 d.C., el tiempo de la redacción de su carta puede fijarse por conjeturas hacia el año 75 d.C.

MARCO HISTÓRICO

Es probable que Judas no haya fundado las comunidades a las que escribe, pero que sí las haya visitado en sus viajes misioneros. Sea donde fuere que estas iglesias estaban ubicadas, parece evidente que eran predominantemente comunidades judeo-cristianas en un contexto helenista en el Mediterráneo oriental.

El lugar de composición de la carta es desconocido. Se han sugerido diversos lugares, como Alejandría y Jerusalén. Probablemente fue algún lugar en Palestina o Siria.

APORTE A LA TEOLOGÍA

Judas escribe como un defensor de la fe (versículo 3). Los impíos no son los paganos fuera de la iglesia, sino los falsos profetas que están dentro (12). El que se relacionen con la fe no quiere decir que vivan en la fe. Los impíos no tienen al Espíritu (versículo 19) como los justos (20). El impío permanecerá eternamente en la oscuridad de las tinieblas (13), pero el justo vivirá eternamente (21). Al describir a sus oponentes, Judas utiliza alegorías hirientes, y exhorta a los creyentes a afirmarse en las enseñanzas de los apóstoles (17) y en el amor de Dios (21), y a luchar por rescatar de una destrucción cierta los que están engañados (22–23).

OTROS PUNTOS IMPORTANTES

Las coincidencias con 2 PEDRO (véanse las similitudes entre 3–18 y 2 P 2.1–18) suelen explicarse suponiendo que Judas se escribió primero. Según algunos eruditos, fue precisamente por su inclusión en 2 Pedro que Judas ejerció una influencia fuera de proporción a su tamaño. Es evidente que la epístola ofrece una visión singular dentro de aquellos círculos cristianos originales, quizás palestinos, en los que los propios parientes carnales de Jesús, como Jacobo, eran líderes.

La Epístola de Judas fue aceptada en el canon entre los años 170 y 367 d.C. a pesar de varias objeciones que en parte tenían que ver con dos citas de libros APÓCRIFOS (el v. 9 alude a La asunción de Moisés y el v. 14 a Enoc). En el siglo XVI, eruditos como Erasmo y Calvino dudaban de su autenticidad. Lutero no la tenía en buena estima, si bien la incluyó en el canon del Nuevo Testamento.

 

EL APÓSTOL EXHORTA A LA CONSTANCIA EN LA FE.

1 Judas, siervo de Jesucristo, y hermano de Jacobo, a los llamados, santificados en Dios Padre, y guardados en Jesucristo:

2 Misericordia y paz y amor os sean multiplicados.

3 Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.

4 Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.

Vv. 1—4. Los cristianos son llamados del mundo, de su mal espíritu y temperamento; son llamados a ponerse por sobre el mundo, para cosas más elevadas y mejores, para el cielo, para las cosas invisibles y eternas; llamados del pecado a Cristo, de la vanidad a la seriedad, de la inmundicia a la santidad; y esto conforme al propósito y la gracia divino.

Si somos santificados y glorificados, todo el honor y la gloria deben atribuirse a Dios y a Él solo. Como es Dios quien empieza la obra de gracia en las almas de los hombres, así es Él quien la ejecuta y la perfecciona. No confiemos en nosotros ni en nuestra cuota de gracia ya recibida, sino en Él y sólo en Él.

La misericordia de Dios es el manantial y la fuente de todo lo bueno que tenemos o esperamos; la misericordia, no sólo para el miserable, sino para el culpable. Luego de la misericordia está la paz, que recibimos del sentido de haber obtenido misericordia. De la paz brota el amor; el amor de Cristo a nosotros, nuestro amor a Él, y nuestro amor fraternal de los unos a los otros.

El apóstol ruega no que los cristianos se contenten con poco, sino que su alma y sus asociados puedan estar llenas de estas cosas. Nadie es excluido de la oferta e invitación del evangelio, sino los que obstinada y malvadamente se excluyen a sí mismos. Pero la aplicación es para todos los creyentes y sólo para ellos. Es para el débil y para el fuerte. Los que han recibido la doctrina de esta salvación común deben contender por ella, eficazmente no furiosamente.

Mentir en favor de la verdad es malo; castigar en nombre de la verdad, no es mejor. Los que han recibido la verdad deben contender por ella como hicieron los apóstoles; sufriendo con paciencia y valor por ella, no haciendo sufrir a los demás, si ellos no aceptan cada noción de lo que llamamos fe o juzgamos importante.

Debemos contender eficazmente por la fe oponiéndonos a los que la corrompen o depravan; los que se infiltran sin ser notados; los que reptan como sierpes. Ellos son los peores impíos, los que toman tan atrevidamente la exhortación a pecar porque la gracia de Dios abundó y aún abunda tan maravillosamente, y los que están endurecidos por la magnitud y plenitud de la gracia del evangelio, cuyo designio es librar al hombre del pecado y llevarlo a Dios.

 

EL PELIGRO DE SER INFECTADO POR FALSOS MAESTROS, Y EL CASTIGO TEMIBLE QUE LES SERÁ INFLIGIDO Y A SUS SEGUIDORES.

5 Más quiero recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor, habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creyeron.

6 Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día;

7 como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.

Vv. 5—7. Los privilegios externos, la profesión y la conversión aparente no pueden guardar de la venganza de Dios contra los que se desvían volviéndose a la incredulidad y a la desobediencia.

La destrucción de los israelitas incrédulos en el desierto demuestra que nadie debe presumir de sus privilegios. Ellos tuvieron milagros como su pan diario, pero aún así, perecieron en la incredulidad. Un gran número de ángeles no se agradó con los puestos que Dios les asignó; el orgullo fue la causa principal y directa de su caída.

Los ángeles caídos están reservados para el juicio del gran día; ¿y los hombres caídos quieren escapar de este? Con toda seguridad que no. Considérese esto en el momento debido. La destrucción de Sodoma es una advertencia a toda voz para todos, para que le prestemos atención, y huyamos de las concupiscencias carnales que batallan contra el alma, 1ª Pedro 2: 11.

Dios es el mismo Ser puro, justo y santo ahora que entonces. Por lo tanto, temblad y no pequéis, Salmo 4, 4. No descansemos en nada que no someta al alma a la obediencia de Cristo, porque nada sino la renovación de nuestra alma conforme a la imagen divina, que obra el Espíritu Santo, puede impedir que seamos destruidos entre los enemigos de Dios. Considérese el caso de los ángeles y nótese que ninguna dignidad ni valor de criatura sirve. ¡Entonces, cómo debe temblar el hombre que bebe la iniquidad como si fuese agua! Job 15, 16.

 

UNA DESCRIPCIÓN ESPANTOSA DE LOS SEDUCTORES Y DE SU FINAL DEPLORABLE.

8 No obstante, de la misma manera también estos soñadores mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las potestades superiores.

9 Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda.

10 Pero éstos blasfeman de cuantas cosas no conocen; y en las que por naturaleza conocen, se corrompen como animales irracionales.

11 ¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré.

12 Éstos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados;

13 fieras ondas del mar, que espuman su propia vergüenza; estrellas errantes, para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas.

14 De éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares,

15 para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él.

16 Éstos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho.

Vv. 8—16. Los falsos maestros son soñadores; mancillan grandemente y hieren penosamente el alma. Estos maestros son de mente perturbada y espíritu sedicioso; olvidan que las potestades que hay han sido ordenadas por Dios, Romanos 13, 1.

 

En cuanto a la disputa por el cuerpo de Moisés, parece que Satanás deseaba dar a conocer el lugar de su sepulcro a los israelitas para tentarlos a adorarle, pero se le impidió y descargó su furor con blasfemias desesperadas. Esto debe recordar a todos los que discuten, que nunca se hagan acusaciones con lenguaje ofensivo.

Además, de aquí aprendan que debemos defender a los que Dios reconoce. Difícil, si no imposible, es hallar enemigos de la religión cristiana que no vivan, ni hayan vivido, en abierta o secreta oposición a los principios de la religión natural. Aquí son comparados con las bestias aunque a menudo se jactan de ser los más sabios de la humanidad.

Ellos se corrompen en las cosas más sencillas y abiertas. La falta reside, no en sus entendimientos sino en sus voluntades depravadas y en sus apetitos y afectos desordenados. Gran reproche es para la religión, aunque injusto, que los que la confiesen, se opongan a ella de corazón y vida. El Señor remediará esto a su tiempo y a su modo, no a la manera ciega de los hombres que arrancan las espigas de trigo junto con la cizaña.

Triste es que los hombres que empezaron en el Espíritu terminen en la carne. Dos veces muertos: ellos estuvieron muertos en su estado natural caído, pero ahora están muertos de nuevo por las pruebas evidentes de su hipocresía. Árboles muertos, ¡por qué cargan al suelo! ¡Fuera con ellos, al fuego! Las olas rugientes son el terror de los pasajeros que navegan, pero cuando llegan a puerto, el ruido y el terror terminan.

Los falsos maestros tienen que esperar el peor castigo en este mundo y en el venidero. Brillan como meteoros o estrellas errantes que caen, y luego, se hunden en la negrura de las tinieblas para siempre. No hay mención de la profecía de Enoc en otra parte de la Escritura; sin embargo, un texto claro de la Escritura prueba cualquier punto que tengamos que creer.

De este descubrimos que la venida de Cristo a juzgar fue profetizada tan al principio como fueron los tiempos anteriores al diluvio. El Señor viene: ¡qué tiempo glorioso será! Fijaos cuán a menudo se repite la palabra “impío”. Ahora, muchos no se refieren a los vocablos pío o impío a menos que sea para burlarse aun de las palabras; pero no es así en el lenguaje que nos enseña el Espíritu Santo.

Las palabras duras de unos a otros, especialmente si están mal fundamentadas, ciertamente serán tomadas en cuenta en el día del juicio. Los hombres malos y seductores se enojan con todo lo que sucede, y nunca están contentos con su propio estado y condición. Su voluntad y su fantasía son su única regla y ley. Los que complacen sus apetitos pecaminosos tienden más a rendirse a las pasiones ingobernables.

Los hombres de Dios, desde el comienzo del mundo, han declarado la condena que se les denunció. Evitemos a los tales. Tenemos que seguir a los hombres que sólo siguen a Cristo.

 

SE ADVIERTE A LOS CREYENTES A NO DEJARSE SORPRENDER POR LOS ENGAÑADORES QUE SURGEN DE ENTRE ELLOS.

17 Pero vosotros, amados, tened memoria de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo;

18 los que os decían: En el postrer tiempo habrá burladores, que andarán según sus malvados deseos.

19 Éstos son los que causan divisiones; los sensuales, que no tienen al Espíritu.

20 Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo,

21 conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.

22 A algunos que dudan, convencedlos.

23 A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne.

Vv. 17—23. Los hombres sensuales se separan de Cristo y de su Iglesia, y se unen al diablo, al mundo y a la carne, con prácticas impías y pecaminosas. Esto es infinitamente peor que separarse de cualquier rama de la iglesia visible por cuestión de opiniones o modos y circunstancias de gobierno externo o de la adoración. Los hombres sensuales no tienen el espíritu de santidad, y quienquiera no lo tenga, no pertenece a Cristo. La gracia de la fe es santa hasta lo sumo, porque obra por amor, purifica el corazón y vence al mundo por lo cual se distingue de la fe falsa y muerta.

Muy probablemente prevalezcan nuestras oraciones cuando oramos en el Espíritu Santo, bajo su dirección y poder, conforme a la regla de su palabra, con fe, fervor y anhelo; esto es orar en el Espíritu Santo. La fe en la expectativa de vida eterna nos armará contra las trampas del pecado: la fe viva en esta bendita esperanza nos ayudará a mortificar nuestras concupiscencias. Debemos vigilarnos los unos a los otros; fielmente, pero con prudencia para reprobarnos los unos a los otros, y a dar buen ejemplo a todos los que nos rodean.

Esto debe hacerse con compasión, diferenciando entre el débil y el soberbio. Debemos tratar a algunos con ternura. A otros, salvar con temor; enfatizando los terrores del Señor. Todos los esfuerzos deben realizarse con aborrecimiento decidido de los delitos, cuidándonos de evitar todo lo que lleve a la comunión con ellos, o que haya estado conectado con ellos, en obras de tinieblas, manteniéndonos lejos de lo que es malo o parece serlo.

 

LA EPÍSTOLA CONCLUYE CON UNA ALENTADORA DOXOLOGÍA, O PALABRAS DE ALABANZA

24 Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría,

25 al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.

Vv. 24, 25. Dios es poderoso, y tan dispuesto como poderoso, para impedir que caigamos y para presentarnos sin defecto ante la presencia de su gloria. No como quienes nunca hubiesen faltado, sino como quienes, por la misericordia de Dios, y los sufrimientos y los méritos de un Salvador, hubieran sido, en su gran mayoría, justamente condenados hace mucho tiempo. Todos los creyentes sinceros le fueron dados por el Padre; y de todos los así dados, Él no perdió a ninguno, ni perderá a ninguno.

Ahora, nuestras faltas nos llenan de temores, dudas y tristeza, pero el Redentor se ha propuesto que su pueblo sea presentado sin defecto. Donde no hay pecado, no habrá pena; donde hay perfección de santidad, habrá perfección de gozo. Miremos con más frecuencia a Aquel que es capaz de impedir que caigamos, de mejorar y de mantener la obra que ha empezado en nosotros hasta que seamos presentados sin culpa delante de la presencia de su gloria.

Entonces, nuestros corazones conocerán un gozo más allá del que puede permitir la tierra; entonces Dios también se regocijará por nosotros y se completará el gozo de nuestro compasivo Salvador. Al que ha formado el plan tan sabiamente, y que lo cumplirá fiel y perfectamente, a Él sea la gloria y la majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.

Publicado 29th September 2014 por BIBLIA DOCTRINA Y MENSAJE -OBRERO PEREGRINO

 

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  1. Gracias hermana, San Judas es poco conocido, es el fundador de la primera Iglesia cristiana nacional fuera de Israel, la de Armenia, donde evangelizó, murió como mártir muy celoso de la Fe, como lo demuestra su carta en el nuevo testamento. Bendiciones.

    • Amén mi hermano Jorge, si es poco conocido pero lo importante es también conocer la historia cristiana y judía, hay mucho material escrito por historiadores que son de mucha bendición, hace tiempo atrás leí varios libros de ellos que hoy tenemos la facilidad de encontrarlos en sitios cristianos, yo también grabé algunos audios de libros de forma amateur porque se nota mi voz no profesional, más bien, insegura pero sabe lo hice porque existen unos audiolibros de historia cristiana y judias que son con lectores electrónicos y a velocidad full que no se entendía nada y además leen hasta los signos ortográficos así que era muy dificil de entender.

      Mis saludos mi hermano Jorge, que Dios le bendiga grandemente y le guarde

  2. PuertoMadero says:

    Gran aporte hermana , muy lindo presentado y un testimonio historico y de fe para los creyentes.

  3. Gracias querida Vero, gran, gran aporte, me he propuesto volver a estudiarlo con mayor esmero, creo que no habla mucho de todo lo que estamos viviendo hoy día, nos hacia falta, bendiciones eternas hermanita, eres un regalo De Dios a nuestras vidas.

    • Muchas gracias amada hermana Hilda por tus Palabras llegam a mi corazón, mi aprecio y amor hacia ustedes es muy grande, agradecida de Dios porque Dios nos ha unido por medio de este Blog y el aporte que hacen todos mis hermanos que colaboran como tu es valioso y también se reconoce. Un fuerte abrazo.

      Dios te bendiga y te guarde

  4. Norma R T says:

    Muy interesante, hermana Veronica. Mientras leia pensaba en que hoy dia se estan viviendo dias parecidos. Gracias por este estudio, y esfuerzo que haces para que la palabra llegue a nosotros. Dios te continue bendiciendo.

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