Feb 28, 2012

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Una iglesia de sana doctrina.

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UNA IGLESIA DE SANA DOCTRINA

¿En mi iglesia se practica la Sana Doctrina?

¿Usted se preguntará? ¿Porque es importante saber en dónde me debo congregar?

La respuesta es porque los hermanos que asisten a una iglesia con falsa doctrina no serán salvos, ni ellos como ovejas que escuchan la falsa doctrina, ni tampoco sus ministros que predican falsamente o tuercen, para su propio beneficio la Palabra de Dios. El Apóstol Pablo le recomienda a Timoteo: Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren [1Timoteo 4:16]

Es obvio entonces, que quienes hacen lo contrario de lo que dice Timoteo, no encontrarán su salvación; ni los predicadores que enseñan doctrinas falsas, ni sus seguidores que los escuchan. De allí la importancia de este mensaje.

La sana Doctrina

Muchos seres humanos, incluso, la inmensa mayoría de los que se hacen llamar cristianos desconocen qué es La Sana Doctrina, desconocen a qué se refiere, desconocen si se trata de palabras bíblicas e incluso desconocen si están en una iglesia que prepare a sus asistentes en la sana doctrina. Explicaremos de manera sencilla y en lenguaje simple de qué se trata la sana doctrina y de cómo reconocer si en una iglesia se imparte doctrina bíblica [sana doctrina] o aquellas iglesias que se están desviando o ya se desviaron.

Cuando hablamos de sana doctrina hablamos de “sanas palabras”, “sana enseñanza”, enseñanza no tergiversada, no adulterada, ni manipulada con propósitos que justifiquen alguna manera determinada de actuar. La Sana Doctrina es la doctrina bíblica, tal cual está escrita.

El actuar de acuerdo a la sana doctrina le garantiza a cualquier iglesia cristiana su santidad como iglesia. Recordemos que “santidad” significa “separación” de las cosas mundanas. Una iglesia que no enseña sana doctrina es una iglesia pagana, pues no retiene lo que ha aprendido, sino que se ha hecho llevar por lo que el mundo quiere, no lo que Dios quiere y manda.

¿Qué quiere el mundo? Desplazar la sana doctrina por “alabanzas”, desplazar el conocimiento bíblico por manifestaciones emocionales, desplazar la doctrina de Dios por “milagros”, desplazar la evangelización, es decir la oportunidad de hablar a otros de Dios entregándole las buenas noticias de la salvación, por los “conciertos cristianos”, por los espectáculos, por el desorden y el ruido; manipulados por supuestos “salmistas” que no evangelizan, sino que han entregado su vida a los demonios; de modo de arrastrar tras de sí la mayor cantidad de personas; creando shows e inventando espectáculos en los altares y contaminando los pulpitos de legiones de demonios; arrastrando a la gente al adormecimiento, arrastrándolos a la confusión; remplazando las baterías y los instrumentos musicales por la enseñanza, las “peregrinaciones” por el aprendizaje de quien es nuestro creador y de sus propósitos. Hoy en día se ven a los predicadores cargados de títulos de aquí y del mas allá, doctores, teólogos, licenciados, científicos de la palabra, y un sinnúmero de títulos y de honores, mas en el pulpito no dicen nada, son sepulcros blanqueados y llenos de huesos de muertos; fariseos hipócritas.

La sana doctrina es clara. El Apóstol Pablo en su segunda carta a Timoteo dice: Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús. Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros. [2Timoteo 1:13-14]

Hoy en día la sana doctrina se ve en un pequeño grupo de iglesias, normalmente pequeñas, cuyos pastores son cien por ciento bíblicos. Es decir, estos pastores retienen las sanas palabras del evangelio y guardan lo que el Espíritu Santo nos ha entregado desde el momento que creímos en Jesucristo y le aceptamos.

En el Antiguo Testamento se habla de lo que ocurre actualmente en las “mega iglesias” mantenidas por “mega millonarios” que se hacen llamar pastores, profetas ó salmistas. Es fácil de identificarlos porque ellos aparecen en televisión haciendo todo tipo de pródigos, milagros, presentando e introduciendo música pagana como si se tratara de música cristiana, bailes sensuales, etc. Todo “en nombre de Jesús”

“Sus sacerdotes violaron mi ley, y contaminaron mis santuarios; entre lo santo y lo profano no hicieron diferencia, ni distinguieron entre inmundo y limpio;” [Ezequiel 22:26].

“Se destruyó, cayó la tierra; enfermó, cayó el mundo; enfermaron los altos pueblos de la tierra. Y la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho, quebrantaron el pacto sempiterno”. [Isaías 24:4].

En el Nuevo Testamento Jesús declara: ¿No profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad [Mateo 7:22-23].

¿Por qué Jesucristo no reconocerá a éstos? ¿Por qué Jesucristo apartará a estos “pastores”, “sacerdotes”, “salmistas” o aquellos que se hacen llamar profetas?

Sencillo, por no guardar la sana doctrina. Por apartarse de ella y remplazarla por la “alabanza”. Por su tolerancia hacia la mundanalidad, por no haber guardado el pacto sempiterno [pacto= alianza, testamento]. Por dedicarse a hacer “espectáculos televisivos”, por dedicarse a lucir y saber cómo se ven en el pulpito, y no a salvar almas hablando del pecado y del arrepentimiento a los perdidos y cegados por el diablo. De hecho existen varios canales de televisión, incluso por satélites pagados por monopolios de gente que no está convertida a Cristo, que se hacen llamar cristianos.

Las palabras del Apóstol Pablo cuando nos manda, al igual que a Timoteo:

“Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.” [2Timoteo 4:1-5].

CARACTERISTICAS DE LAS IGLESIAS CON VERDADERA DOCTRINA:

1] La conducta de los Predicadores debe ser igual a la conducta requerida por la Biblia, en otras palabras, los Ministros deben de hacer o practicar lo que predican, poniendo el buen ejemplo bíblico y no solo predicando bien, bonito y gracioso. El verdadero Ministro debe ser Siervo de Dios que se despoja de todo para servir a Dios y a las ovejas y no se aprovecha y despoja a las ovejas. Además, debe ser un buen administrador de los misterios de Dios. El apóstol Pedro dice: Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios [1Pedro 4:10]. Además los dirigentes no deben de ser Nicolaítas porque Dios aborrece a los Nicolaítas. [Apocalipsis 2:6,15]. Los Nicolaítas son dirigentes de iglesias que se comportan como capataces, patrones o dueños de las ovejas de Cristo. Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. [1Pedro 5:2-3]

2] Los Lideres deben de guardar y obedecer los mandamientos que dejo nuestro Señor Jesucristo en el Nuevo Testamento. Explicando bien a sus ovejas sobre la diferencia que existe entre las etapas de la ley de Moisés y la ley de Cristo. Pablo le aconseja a Timoteo: Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús [2Timoteo 1:13]. La ley de Dios a través de Moisés fue para los Antiguos Israelitas, y la ley de Dios traída al mundo por nuestro Señor Jesucristo es para todas las naciones. Y por quien recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre [Romanos 1:5].

Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta [2Corintios 10:5-6].

3] Los Ministros deben de enseñar y practicar principalmente la doctrina de la Gracia y de la Fe en nuestro Señor Jesucristo y no practicar o poner en vigencia los mandamientos del Antiguo Pacto. Debemos de entender que ya no estamos bajo la ley Mosaica, ahora estamos bajo la ley de la Gracia y de la Fe en Nuestro Señor Jesucristo. Tenemos un altar, del cual no tienen derecho de comer los que sirven al tabernáculo [Hebreos 13:10].

Y que de todo aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en él es justificado todo aquel que cree [Hechos 13:39].

4] Los mandamientos de la ley de Moisés aunque son santos y dados por Dios ya no están vigentes para nosotros los cristianos, de acuerdo a lo que reiteradamente escribió el apóstol Pablo en sus epístolas, por lo que las iglesias cristianas verdaderas no deben poner en vigencia esos antiguos mandatos. Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia [pues nada perfeccionó la ley], y de la introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios [Hebreos 7:18-19].

Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre [Hebreos 7:28].

Dios sabía que el primer pacto era solo una guía para llegar al pacto perfecto. Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo [Hebreos 8:7].

Es preciso hacer notar que tanto en el Nuevo como Antiguo Testamentos Dios le dijo a Moisés que levantaría un profeta dentro del pueblo de Israel y que si alguien no le hiciere caso sería eliminado del pueblo santo. Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable; y toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo [Hechos 3:22-23].

Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.

Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta [Deuteronomio 18:18-19].

5] Las ofrendas autorizadas por el apóstol Pablo dentro de las iglesias cristianas deben de estar destinadas exclusivamente para:

A] Socorrer a los hermanos pobres y los grupos que han caído en adversidades, que incluyen a los hermanos en la fe, huérfanos, viudas, ancianos, niños desprotegidos, enfermos y otros que evidencien su necesidad por haber sufrido algún desastre natural o personal.

Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas [1Corintios 16:2].

Esta ofrenda autorizada por el apóstol Pablo no fue para él, por el contrario fue destinada para socorrer a los cristianos pobres de Jerusalén, quienes sufrieron hambruna debido a la invasión Romana.

B] La verdadera Iglesia Cristiana solicita también ofrendas para poder divulgar las Buenas Nuevas del Reino de Dios y la salvación de las almas a través de Cristo. La palabra de Dios debe de ser dada gratuitamente como lo dice el Apóstol Pablo: ¿Cuál, pues, es mi galardón? Que predicando el evangelio, presente gratuitamente el evangelio de Cristo, para no abusar de mi derecho en el evangelio. [1Corintios 9:18].

Los derechos que menciona aquí el apóstol Pablo no se refieren a cobrar por predicar dentro de una iglesia, más bien se refieren al derecho que tiene el evangelizador o misionero que va a predicar el evangelio a otro país u otra área lejana, de que se le cubran sus gastos de viaje por parte de la iglesia que lo envía.

6] La verdadera Iglesia Cristiana está representada en el [Apocalipsis 12.1] por la mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. Vestida de sol porque es una iglesia de luz [verdades] y no de tinieblas [mentiras]. La luna representa la luz de Dios en medio de la oscuridad del mundo de pecado. La corona representa el Reino de Dios y las doce estrellas representan los doce fundamentos de la verdadera iglesia que son los doce apóstoles de Cristo, [Apocalipsis 21:14]. Por el contrario la falsa iglesia o iglesia apóstata, está representada en el Apocalipsis por la mujer ramera, la cual prefirió los deleites del mundo y desechó la sana Palabra de Dios. Porque sus juicios son verdaderos y justos; pues ha juzgado a la gran ramera que ha corrompido a la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella [Apocalipsis 19:2].

La principal rebeldía de la falsa iglesia cristiana es la desobediencia al Nuevo Pacto entre Dios y los hombres, que es el evangelio de Cristo. Debemos notar que los apóstoles de Jesucristo y los primeros cristianos fueron mártires por predicar el evangelio de Cristo y no por predicar la ley de Moisés que hasta hoy en día siguen predicando y practicando las iglesias falsas. La gran prostituta representa la infidelidad de la falsa iglesia hacia los mandamientos que dejó nuestro Señor Jesucristo en el Nuevo Testamento. Ella prefirió los deleites del mundo que constituyen el amor al dinero, riquezas materiales, lujurias, alianzas con gobiernos paganos, corruptos, despojo e injusticias en contra de sus seguidores, y toda clase de maldades. Cristo dijo: Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas [Mateo 6:24]. En otras palabras no podemos ser verdaderos cristianos si aún amamos las riquezas y la prosperidad de éste mundo.

7] En la verdadera iglesia cristiana se debe respirar un ambiente de amor de Dios, de justicia, de gratitud, de piedad, de caridad hacia el prójimo, el servicio gratuito de dones espirituales hacia los hermanos necesitados, la misericordia, la bondad, la fe, poniendo en práctica incluso el amor a nuestros enemigos y la certeza de llegar al Reinado de Nuestro Señor Jesucristo. Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro [1Pedro 1:22].

Los actos de fe y obediencia a Dios según el Nuevo Pacto son:

A] Bautismo en Agua. [Mateo 3:11]

Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene  tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os  bautizará en Espíritu Santo y fuego.

B] La Santa Cena, [1Corintios 11:23-25]

11:23 Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor  Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;
11:24 y habiendo dado gracias,  lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por  vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.
11:25 Asimismo tomó  también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta  copa es el nuevo pacto en mi sangre;  haced esto todas las veces que la  bebiereis, en memoria de mí.

¡Que el Señor nos bendiga. AMEN!

Publicado por Walter Gelabert


Fuente: Puertas Eternas.

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  1. MIS AMADOS HERMANITOS, PARA MI HUMILDE OPINION LA SANA DOCTRINA ES , EL PARECERNOS A JESUS,NUESTRO AMADO REDENTOR EN SU FORMA DE HABLAR DE ACTUAR, DE COMPADECERSE DEL ENFERMO DEL PECADOR, YA ESTAMOS A UN PASO DEL RAPTO, Y SABEN HASTA EN LA MISMA IGLESIA SE HA PERDIDO, LA REVERENCIA, LA COMPASION Y SE HAN VUELTO INDIFERENTES ANTE EL SUFRIMIENTO DEL PROJIMO,Y NOS LLAMAMOS PUEBLO DEL ALTISIMO. NO SE VISTAN QUE NO SE VAN. Y NUESTRO TEMPLO E IGLESIA ES EL ESPIRITU SANTO. LOS AMO. FRANCES.

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