Feb 20, 2013

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“BUSCANDO A LOS PERDIDOS‏”, Hna. Charo G.

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Una hermosa invitación a cumplir el llamado de Dios, enviada por nuestra hermanita Charo G.

Dios le bendiga querida hermana  le rodee de su misericordia en su vida y ministerio:

Amada hermanita preciosa sierva del Señor:

 

Quiero compartirle un precioso sueño de esta mañana; antes quiero decirle que mi llamado es claro desde el inicio: “buscar a los perdidos”; en este ministerio por la gracia soberana de nuestro Padre misericordioso y amoroso, y su soberana decisión al tercer año de mi conversión me envió de misiones, y así una y otra vez con demostración de su poder en su amada Iglesia;  a trece años de ser su hija me encuentro enseñando evangelismo personal en mi congregación en la cual sirvo con mucho temor y temblor; muchas veces quise renunciar creyendo no ser digna de este ministerio por ser mujer u otras sin importancia, pero cuanto más el Señor me ratificó pues llevo en mi corazón los anhelos profundo de su gran amor a los perdidos.

 

Acostumbro pasar videos de sensibilización como motivando a ir en pos de los perdidos, ayer domingo vimos la lucha interna de Jhon Wesley y su trayectoria innovadora para sus tiempos de ir en busca de los perdidos predicando el evangelio por pueblos y lugares abiertos al punto que nos queda una expresión conocida “El mundo es mi parroquia”, nos dolió saber que de la multitud de cristianos que somos, solo el 2% se dedica a ésta búsqueda; por eso la razón del curso que dicto y que solo hace dos años empezó en mi congregación.

 

Mi abuela me enseñó desde niña  que nos es necesario impregnarnos del sacrificio de Cristo al punto que sintamos su dolor por los perdidos, ella me decía: “Los  sufrimientos físicos de Cristo no son  nada comparados con su sufrimiento por los perdidos; así que si comprendes esto  jamás lo negarás y siempre compartirás de su amor”

 

En este mes que llevamos ya cuatro clases de Evangelismo Personal empezaron a disminuir los alumnos, aunque a cada clase llegan uno o dos nuevos; ayer mi alma desmayó pues ya fue más notoria la ausencia de varios hermanos; así que orando empecé a cuestionarme si tal vez había algo que yo no estuviera haciendo bien, mientras mi sufrimiento aumentaba y el dolor me tomó por presa me preguntaba si acaso no sería que a muchos no les  fuera urgente ni necesario buscar a los perdidos, la clase anterior habíamos llorado por ellos pues su Espíritu Santo nos ministró en plena sesión de clases; y ayer domingo el dolor no me dejó, me debilité por la pena hasta quedarme dormida para luego despertar y retornar a la Iglesia ya por la noche, pero mi estado había empeorado… mi corazón estaba agonizando, le pedí perdón a Dios por las cargas del día y me dormí, diciéndole:

“Padre, si algo no estoy enseñando bien, o hay algo que debo plantar en el corazónn de tus hijos por favor muestrámelo, mañana volveré a agarrar las escrituras y estudiaré a profundidad el sacrificio de la cruz, perdóname mi Señor y dame paz en mi sueño”.

Hoy lunes 18 de febrero, a las 5 a.m. soñé que  caminado por un pueblo desconocido perdí a mi hijo muy  amado, esperé un poco creyendo que volvería a mí pero no, las horas pasaban y mi  ser empezó a desfallecer, comencé a llorar y clamar al cielo, fui en su búsqueda con tanto dolor que pregunté a cuantas personas pude si lo habían visto, nadie me daba razón, seguí buscándolo  y mis sufrimiento aumentaba cada vez, llegué a pasar un puente colgante en medio de un abismo muy profundo, no tenía la baranda que daba al abismo y me pegaba hacía la pared de la montaña, apareció a mi lado una niña y me daba fuerzas  y ánimo con mucho amor y bondad; en mi mente había desesperación por encontrar a mi hijo, salía por los caminos, por los pueblos con un dolor y sufrimiento intensos; pensaba en mi corazón de mi gozo inmenso al abrazarlo cuando lo encontraría, pero pronto ese pensamiento, ese anhelo en medio de mi sufrimiento se tornó en una visión, mi hijo había sido hallado y lo estreché en mis brazos con un amor indescriptible que las madre ya conocemos, lo llene de besos y fue ene se instante que vi que no era yo la que tenía a mi hijo en brazos sino el Padre que lo estrechaba con una fuerza y amor que no se puede definir, acariciaba su cabeza y lo besaba y al mismo tiempo me dijo: “Rosario así es mi amor por los perdidos”…y desperté.

 

Al escribir estas líneas mi corazón llora por mis ojos, y quiero decirles amados hermanos, muy amados siervos rescatados con su cruel sacrificio, su muerte en la cruz cruel y grande como ninguna en la tierra, que no escatimó sufrir todo lo que sufrió desde que nació, pasando por los los sufrimientos  de su ministerio.

 

AMADOS HERMANOS: “Porque de tal manera amó Dios al  mundo que dió a su Hijo unigénito para que todo aquel que en él cree no se pierda más tenga vida  eterna”( Juan 3:16)…Amados, ¿Cómo estaba el corazón de Dios cuando vio que Adán y Eva quedaron separados de él?… ¿ Cómo sufre nuestro corazón cuando nuestros hijos están separados de nosotros, sea por razones  de estudio o lo que fuere?… No es que nuestro corazón desmaya pensando si estarán bien o no?… Acaso siendo humanos no sufrimos por los hijos?… Pienso que el Padre celestial ha sufrido los sufrimientos de un padre cuando ve que sus hijos están tan lejanos de  su amor, de su misericordia, de su sanidad. por eso no dudó en dar la vida de su Hijo, y el Hijo no dudó en dar su vida por la humanidad.

 

Una multitud de personas hay hoy en día que necesitan su amor, ser estrechados en sus brazos, ser besados, y acariciados, sentirse seguros en los brazos del Padre; seamos de aquellos que sienten su dolor, su separación, su vacío y llevémosle  a los brazos del Padre.

 

Sana amado hermano, sana amada hermana, sana en su brazos de amor y sé feliz y vive segura que  nos ama al punto que menospreció su vida hasta la muerte y muerte de cruz. ¡¡AMEN¡¡

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  1. wauu… oiga hermana, disculpe que le moleste, Podria hacer en algun momento un tema, en el que cuente alguna de sus experiencias, en el campo misionero?
    O experiencias lindas, que ha tenido, viendo la mano de Dios de alguna forma.
    Por lo general, las personas que han estado en el campo misionero, han visto de alguna u otra forma la mano de Dios en sus vidas.
    Por ejemplo, aca en ecuador, una hermana, sola con su hijo, Dios la uso para ganar a toda una tribu, que Nunca habia creido ni conocido el evangelio,
    solamente la uso a ella, y su nene que la podia ayudar con la oracion,
    ella vio la mano de Dios, porque era en la frontera con Peru, y aparecian guerrilleros, y soldados, y le disparaban, y ella tranquila se quedaba y ella veia como las balas caian al suelo, delante de sus propios ojos, ninguna se acercaba lo suficiente como para hacerle algo grave.

    Dios le Bendiga hermanita.
    😀

  2. Hermana claudia.Z. says:

    Dios la bendiga amada hermana, las bendiciones van directamente a usted y a su familia. Recuerde estar siempre alegre de que usted está haciendo el bien, llore cuando haga el mal, no cuando haga lo que Dios mandó. Si las personas se van de su charla, recuerde que siempre vendrán nuevas personas a los brazos de Dios.

    Dios la proteja y la libre con la preciosa sangre de nuestro Señor Jesucristo.

  3. siervaamada says:

    Amada hermana Charo, le escribo de mexico. Yo salgo a evangelizar los viernes, y habia pensado tomar un descanso y solo salir de vez en cuando, pero al leer su testimonio me anima a no descanzar, sino a seguirlo intentando.
    Hermana ¿nose si me podria pasar algunas enseñanzas de las que usted le da a los hermanos? Dios le bendiga hermana siga adelante sin desmayar.

  4. siervaamada says:

    Amada hermana Charo, le escribo de mexico. Yo salgo a evangelizar los viernes, y habia pensado tomar un descanso y solo salir de vez en cuando, pero al leer su testimonio me anima a no descanzar, sino a seguirlo intentando.
    Hermana ¿nose si me podria pasar algunas enseñanzas de las que usted le da a los hermanos? Dios le bendiga hermana siga adelante sin desmayar. he sentido lo que usted vive.

  5. Mi Dios le anima a no desmayar mostrandote el amor que el siente por los hijos perdidos, y no solo a ti te lo muestra sino a nsosotros, (con tu sueño de testimonio)deber de todo que ha creido en El. Dios te bendiga hna. no te afanes por los pocos que puedan estar interesados en conocer del Señor y servirle, no es tu culpa ellos eligieron no escuchar, esto es algo que se ve en muchas iglesias.,empezando por la mia y en muchos cristianos que no quieren discipularse.
    Dios te proteja, te esfuerze, te supla en tus debilidades y te conceda sabiduria para bendecir con el don que te entrego.
    bendiciones hna.

  6. Voz de Atalaya says:

    ¡¡QUERIDA HERMANITA Charo G….HAS HECHO ¡¡CONMOCIÓN INTERIOR EN TODOS LOS QUE HEMOS LEÍDO TU APORTE!!!….lloro de gozo y entiendo esa “inquietud” por la que solemos pasar estando en su obra…te ha sido dada LA DIVINA CLARIDAD Y SENSIBILIDAD hacia “los que faltan hallar”!!!…mientras “los anuncios Apocalípticos vienen de “todos lados” ¡¡CIERTOS Y FANTASIOSOS!!…no disminuye SU MISERICORDIA BUSCANDO LLEGAR A ¡¡LA PLENITUD DE LOS “INSCRITOS EN SU LIBRO”!!…ESA SERÁ LA ÚNICA FORMA: COMPLETAR “LA PLENITUD DE LOS LLAMADOS”, creemos que en muy pocos días HABRÁ SIDO CUMPLIDA!!!…ÉL ES QUIÉN LOS HALLA, nosotros debemos “hablar de ¡¡LA PARTIDA!! Apocalipsis 3:10 lo dice todo!!!…DIOS VA CONTIGO, Maranatha!!

  7. Me queda muy claro, que, ud., si entendión el mensaje de nuestro Santo Padre Yavé, le ruego a Jesus que la mantenga con fuerza y obre en ud milagros, es necesario en estos últimos tiempos que así sea, me hizo reflexionar en mi quietud, esto si que es un aporte.

  8. esto me recuerda a la vision que tuvo william booth sobre los perdidos :

    Un día en Inglaterra hace más de 100 años mientras viajaba, el Señor le dio una visión a William Booth, el poderoso evangelista que fundó y construyó el Ejército de Salvación.
    “Vi un océano oscuro y tormentoso. Sobre el posaban pesadas nubes negras; y

    a través de ellas de vez en cuando se daban rayos y sus ruidosos truenos resonaban,

    mientras los vientos rugían, y los olas espumeantes se levantaban, y se rompían, para

    volverse a levantar y romper de nuevo. En ese océano creí ver miles de pobres seres

    humanos que se hundían y flotaban, gritaban y clamaban, maldecían, luchaban y se

    ahogaban; y en tanto ellos maldecían y gritaban, otros se levantaban y volvían a clamar,

    y luego, algunos se hundían y no se volvían a levantar.

    También vi, que afuera de este oscuro océano, una poderosa roca que se había

    levantado se posó sobre las nubes negras que estaban sobre el tormentoso océano.

    Y vi que todo lo que estaba alrededor de la base de esta gran roca se convertía en una

    inmensa plataforma. En esta plataforma, vi con gozo que una parte de las personas que

    estaban luchando, y ahogándose salían continuamente del tormentoso océano hacia la

    roca. Y vi que algunos de los que estaban a salvo en la plataforma estaban ayudando

    a las pobres criaturas que todavía estaban en las tormentosas aguas para alcanzar el

    lugar seguro, en la roca.

    Mirando más de cerca encontré que algunos de los que habían sido rescatados,

    trabajaban laboriosamente, con cuerdas, botes, escaleras y otros medios más efectivos,

    para sacar del mar a aquellos que todavía luchaban. Aquí y allá habían algunos que en

    su pasión por ‘rescatar a los que perecían’ hasta saltaban de nuevo al agua, sin

    importarles las consecuencias; difícilmente podía saber que me alegraba más—la vista

    de aquellos que se estaban ahogando tratando de subir a la roca para alcanzar ese

    lugar seguro, o la devoción y el sacrificio de aquellos que se entregaban de lleno en

    el esfuerzo por alcanzarlos.

    Cuando volví a mirar, pude ver a los ocupantes de la plataforma en diferentes

    oficios. Quiero decir, estaban divididos en diferentes ‘sets’ o clases y se ocupaban a

    si mismos con diferentes placeres y empleos. Pero sólo algunos pocos de ellos,

    trabajaban para sacar a la gente del mar. Lo que me confundía más era el hecho de

    que todos aquellos que habían sido rescatados en algún momento del océano, casi

    todos parecían haberlo olvidado todo. Parecía ser que los recuerdos de su situación

    de oscuridad y peligro no los seguían atormentando. Y lo que parecía igualmente

    extraño para mí era que a esa gente no les importaba—los tenía sin cuidado—las

    personas que estaban pereciendo, que estaban luchando y ahogándose ante sus

    ojos…muchos de los cuales eran sus propios esposos y esposas, hermanos y

    hermanas y hasta sus propios hijos…

    Pero lo que a mí me parecía más asombroso era que aquellos en la plataforma

    a quien Él había llamado, que habían escuchado Su voz y sentido que debían

    obedecerle—al menos decían que lo harían—aquellos que confesaban amarlo, y

    que estaban en completa unión con Él en la tarea que Él había emprendido—que lo

    adoraban o que así lo profesaban—ahora estaban tan absortos en sus oficios y

    profesiones, sus ahorros y placeres, sus familias y círculos, sus religiones y sus

    argumentos acerca de ello, y su preparación para irse a otros lugares, que no

    escuchaban el lamento que venía a ellos de aquel Asombroso Ser que había ido por

    si mismo de vuelta al mar y necesitaba ayuda. Y así escucharan, no prestaban

    atención. No les importaba. Y entonces, la multitud seguía luchando, clamando y

    ahogándose en la oscuridad, delante de ellos.

    Luego, vi algo que me pareció aún más extraño que cualquier otra cosa que había

    sucedió en esta extraña visión. Vi que algunas de estas personas que estaban en la

    plataforma, a quienes este Maravilloso Ser había llamado, esperando que ellos fueran y Lo

    ayudaran en la difícil tarea que había emprendido para salvar a aquellas criaturas que

    estaban pereciendo, ¡estaban siempre orando y clamando para que Él viniera a ellos!…y

    todo el rato que Él estaba abajo (por Su Espíritu) entre las pobres criaturas que se

    hallaban luchando, ahogándose, en lo profundo, con sus brazos alrededor de ellos

    tratando de sacarlos, y mirando hacia arriba—¡oh!…anhelando en vano—a aquellos en la

    roca, rogándoles con Su voz desgastada de llamarlos. ‘¡Vengan a mí, vengan, y

    ayúdenme!’”

  9. Alleluyah Pueblo amado del Señor¡¡
    Les agradezco mucho por sus palabras de ánimo, sus consejos y peticiones, de verdad pido a nuestro amado y Todopoderoso Padre Celestial que nuestros corazones sean aún más sensibles a aquellos que no tienen aún al Señor en su corazón, en sus vidas; necesitamos esto por ser los últimos, de los últimos tiempos conforme el espíritu profético que habla y se manifiesta en estos tiempos por medio de sus verdaderos siervos dando visiones y hablándoles en sueños.( Números 12:4-6); y esta página es una demostración de ello y del poder del Espíritu de Dios que opera en los salvos.
    Mi hno. Nelsón prepararé lo que me pide; le adelanto que Dios usa corazones sencillos, nada conocidos.En unos pocos días estoy con ustedes, también me impacta a su amor, su servicio a los santos, cómo edifican la Iglesia amada del Señor.
    A tres años de conocerlo el Señor tensó su arco y me disparó hacia una ciudad, aún andaba en pininos, mi centro de evangelismo eran las calles, me quitó el Señor el temor a los delincuentes abriendo mis ojos para ver su necesidad, me he atrevido a predicarle a un Jefe de narcotráfico de una barrio limeño y mientras el Señor me tuvo por cuatro años en ese barrio tomado por el cartel, jamás les tuve miedo, solo misericordia, compasión, respeto, amor y mis hijos y yo nunca les dejamos de dar la bendita palabra de Dios, ele evangelio de salvación.¡¡ Nunca el temor nos debe impedir que les prediquemos a los más perdidos, no miremos su condición sino a la imagen de Dios desfigurada por el pecado que clama por salvación y que muere de sed ante la impávida mirada de la sociedad y muchas veces de “sacerdotes” y “levitas” que pasan de largo por su lado, seamos ese SAMARITANO que fue movido a misericordia.
    En mi labor misionera y evangelística, jamás me agredió un trassexual, u homosexual, o delincuente, o drogadisto, jamás, todos, todos siempre me escucharon y aún me dieron gracias. Hermanos ellos saben que el peublo evangélico es el que los ama, así me lo hicieron saber.Si alguna vez me corrieron a pedradas y me soltaron el perro, fue de parte de alguien que se oponía al evangelio del Señor, ni los perros bravos lograron tocarme ni siquiera mis ropas, cuando abría mi boca e invocaba al Señor por auxilio, peros enormes y bravos en cierta ocasión atacaron y los corrieron ajóvenes mormones que salían del mismo lugar que yo a quienes les pedí que nos acompañemos por que era entrada la noche, más ellos caminaron más rápido que yo ( su edad les favorecía) y me dejaron lejos solo para que los corretearan los peros bravísmos de la zona, pero a mi clamor para mí se hicieron humo, desaparecieron y jamás escucharon ni mi aliento, ni mis pisadas y pasé su territorio en paz y sin temor. ¡¡ ÁNGELES DE DIOS ACAMPAN AL REDEDOR DE LOS QUE EL TEMEN¡¡–Eso como un pequeño adelanto.
    EL SEÑOR ESTÁ CON NOSOTROS CAMINADO DESDE QUE NOS SACÓ DE EGIPTO, Y SU PODER Y GLORIA SE HACE MANIFIESTA ASI COMO HOY AL LEVANTAR UN VERDADERO PROFETA COMO MOISÉS, ELÍAS, DANIEL; DAVID OWOR.Nos mantenemos en oración.

  10. Quise decir que levantó hoy en día al profeta David Owor, el entendido sabe que es el Señor quien lo levantó.

  11. MART ISLAS says:

    HOLA, alguien sabe porque no responden mi correo, ni publican mi articulo, GRACIAS

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