Sep 10, 2011

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“CUANDO LO QUE DIOS HACE NO TIENE SENTIDO”, DR. JAMES DOBSON, PARTE 1

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Con todo el amor de Dios por ustedes, nuestro hermano
colaborador Ilzar ha hecho este trabajo, que Dios les edifique a través de este siervo.

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Es muy reconfortante y edificante para todo aquel que se plantea muchas preguntas y no obtiene respuestas de parte de Dios, motivo por el cual podría pensarse o llegar a sentir incluso, que Dios nos ha dado la espalda. Este extracto del libro podría ser un parte aguas en la vida de algunos hermanos (as) que visitan la página. Mi único interés es que sepan que DIOS NUNCA NOS ABANDONA, a pesar que las circunstancias muestren lo contrario.

La Gloria, la Honra y la Alabanza, pertenecen a Nuestro Dios y Salvador Jesucristo.

Amén.

Shalom.

Ilzar.

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CUANDO LO QUE DIOS HACE NO TIENE SENTIDO.


Chuck Frye era un joven muy inteligente de diecisiete años, poseía altas dotes intelectuales y un nivel sumamente alto de motivación. Después de graduarse de secundaria con los grados más altos de su clase, entró a la universidad, donde continuó sobresaliendo en sus estudios. Cuando obtuvo su licenciatura en ciencias, solicitó su ingreso a varias facultades de medicina. La competencia para que alguien fuera aceptado en una facultad de medicina era muy grande en ese tiempo, y lo sigue siendo hoy. En ese entonces, yo era profesor en la Facultad de Medicina de la Universidad del Sur de California, donde cada año recibían 6.000 solicitudes, y solamente 106 alumnos eran aceptados. Eso era algo típico de los programas autorizados de estudios médicos en esa área. A pesar de que las probabilidades eran muy pocas, Chuck fue aceptado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Arizona, y comenzó sus estudios en el mes de septiembre.

 

Durante el primer trimestre, Chuck pensó mucho en el llamamiento que Dios estaba haciéndole. Empezó a tener el convencimiento de que debía renunciar a dedicarse a ejercer la medicina de alta tecnología en un ambiente lucrativo, con el fin de prestar sus servicios en el extranjero. Finalmente, ése llegó a ser su plan para el futuro. Sin embargo, hacia el final de su primer año de entrenamiento, Chuck comenzó a sentirse enfermo. Empezó a sentir una fatiga muy extraña y persistente. Hizo una cita para un examen médico en mayo, y muy pronto le habían diagnosticado que padecía de leucemia aguda. En el mes de noviembre, Chuck Frye había muerto.

 

¿Cómo podría tener sentido para los afligidos padres de Chuck, entonces, y cómo podría tenerlo para nosotros ahora, una obra de Dios tan incomprensible como ésa? Este joven amaba a Jesucristo con todo su corazón, y solamente buscó hacer Su voluntad. ¿Por qué se lo llevó cuando estaba en la flor de la vida, a pesar de las muchas oraciones angustiosas de miembros de su familia consagrados a Dios y de fieles amigos? Muy claramente, el Señor les dijo: “No”, a todos. Pero, ¿por qué?.

 

Miles de jóvenes doctores completan su educación cada año y entran a la profesión médica, algunos de ellos por razones no muy dignas de admiración. Sólo una minoría muy pequeña piensa en dedicar toda su vida a ejercer su profesión ayudando a los que no tienen ni donde caerse muertos. Pero ésta era una excepción maravillosa. Si se le hubiera permitido vivir, Chuck hubiera podido atender a miles de personas pobres y necesitadas, que de otra manera, sufrirían y morirían irremediablemente. No sólo él habría podido atender a sus necesidades físicas, sino que su mayor deseo era compartir el mensaje del evangelio con aquellos que jamás habían oído esta historia, la más maravillosa de todas. Así que, sencillamente, su muerte no tenía sentido. Imagínese, junto conmigo, a la enorme cantidad de personas gravemente enfermas, a las que el doctor Charlie Frye hubiera podido ayudar durante su vida: algunas con cáncer; otras con tuberculosis o con trastornos congénitos; y algunas, que aún serían niños demasiado pequeños para ni siquiera poder comprender su dolor. ¿Por qué habría de negarles la Divina Providencia sus dedicados servicios de médico? .

 

Existe otra dimensión de la historia de Frye, que completa el cuadro. En el mes de marzo, de su primer año en la facultad de medicina, Chuck se había comprometido para casarse. Su novia se llamaba Karen Ernst, y era también una creyente consagrada a Jesucristo. Seis semanas después de su compromiso, ella se enteró de la enfermedad mortal que Chuck padecía, pero decidió seguir adelante con los planes para la boda. Ambos se convirtieron en marido y mujer, menos de dos horas antes de su trágica muerte. Luego, Karen se matriculó en la Facultad de Medicina de la Universidad de Arizona, y después de graduarse se dedicó a trabajar como doctora misionera en Swaziland, África del Sur. La doctora Frye sirvió allí hasta 1992, en un hospital sostenido por una iglesia. Estoy seguro de que ella se pregunta, en medio de tanto sufrimiento, por qué no le fue permitido a su brillante y joven esposo que cumpliera su misión como su colega en la profesión médica. Y, verdaderamente, yo me hago esa pregunta también.

 

Los grandes teólogos del mundo pueden pensar en el dilema que nos plantea la muerte de Chuck Frye por los próximos cincuenta años, pero no es probable que lleguen a presentar una explicación satisfactoria. El propósito de Dios, en cuanto a la muerte de este joven, es un misterio, y permanecerá siéndolo. ¿Por qué, después de mucha oración, se le permitió a Chuck que entrará a la facultad de medicina si no iba a poder vivir hasta completar su educación? ¿De dónde vino el llamamiento, aceptado por él, a ir como médico al campo misionero?¿Por qué le fue dado tanto talento a un joven que no podría utilizarlo? Y, ¿por qué fue acortada la vida de un estudiante tan maduro y prometedor, cuando muchos adictos a las drogas, borrachos y hombres malvados viven largas vidas siendo una carga para la sociedad? Estas inquietantes preguntas son mucho más fáciles de hacer que de contestar. Y… hay muchas otras.

 

El Señor no ha revelado aún sus razones para permitir el accidente de aviación, ocurrido en 1987, en el cual perdieron sus vidas cuatro de mis amigos. Ellos estaban entre los más admirables caballeros cristianos que he conocido. Hugo Schoellkopf era un empresario, y un miembro muy capacitado de la junta directiva de Focuson the Family (Enfoque a la Familia). George Clark era presidente de un banco y un verdadero gigante. El doctor Trevor Mabrey era un cirujano excepcional, que realizaba casi la mitad de sus operaciones sin cobrarles a los pacientes. Era un toque compasivo para cualquiera que tuviera una necesidad económica. Y Creath Davisera un ministro y autor muy estimado por miles de personas. Todos eran amigos íntimos que se reunían con regularidad para estudiar la Palabra de Dios y rendirse cuentas mutuamente de lo que estaban aprendiendo. Yo quería mucho a estos cuatro hombres. Había estado con ellos la noche antes de ese último vuelo, en el que su avión de dos motores había caído en la cordillera de Absaroka, en Wyoming. Ninguno de ellos sobrevivió el accidente. Ahora, sus preciosas esposas e hijos han quedado en este mundo para continuar luchando solos. ¿Por qué? ¿Cuál fue el propósito de su trágica muerte? ¿Por qué los dos hijos de Hugo y Gail, quienes son los más jóvenes de entre las cuatro familias, se han quedado privados de la influencia de su sabio y compasivo padre durante sus años de desarrollo? No lo sé, aunque el Señor le ha dado a Gail suficiente sabiduría y fortaleza para seguir adelante sola.

 

Al decir por primera vez el temible “¿por qué?”, también pienso en nuestros estimados amigos, Jerry y Mary White. El doctor White es presidente de los Navegantes, organización mundial dedicada a conocer a Cristo ya hacer que otros le conozcan. Los White son personas maravillosas que aman al Señor y viven de acuerdo con los preceptos de la Biblia. Pero ya han tenido su parte de sufrimientos. Durante varios meses, su hijo, Steve, trabajó manejando un taxi mientras buscaba comenzar una carrera en radiodifusión. Pero no sabía que jamás lograría su sueño. Una noche, a una hora avanzada, en la tranquila ciudad de Colorado Springs, Steve fue asesinado por un pasajero trastornado. El asesino fue un conocido criminal y adicto a las drogas, que tenía un largo historial de crímenes cometidos. Cuando lo detuvieron, la policía se enteró de que él había llamado al taxi con la intención de dispararle a cualquiera que fuera a buscarle. Muchos otros choferes pudieron haber contestado la llamada, pero fue Steve White quien lo hizo. Fue un caso de brutalidad casual, sin ton ni son. Y esto ocurrió dentro de una familia que fielmente había honrado y servido a Dios durante años de total dedicación.

 

Me acuerdo también de una iglesia en Dallas, Texas, que hace algunos años fue destruida por un tornado. De repente, el torbellino descendió del hirviente cielo y “escogió” el edificio de esta iglesia para destruirlo. Luego se elevó de nuevo, sin casi causar ningún daño en el área alrededor de la iglesia. ¿Cómo interpretaría usted está “obra de Dios” si fuera miembro de esa congregación? Tal vez, el Señor estaba disgustado con algo que estaba ocurriendo en la iglesia, pero dudo que esa fuera la manera en que mostró su disgusto. Si fuera así como Dios trata con la desobediencia, entonces tarde o temprano cada santuario estaría en peligro. Así que, ¿cómo explicamos la destrucción causada por el tornado tan selectivamente. Yo no trataría de explicarlo. Sencillamente, hay momentos cuando las cosas salen mal por razones que quizás nunca comprenderemos.

 

Más ejemplos de aflicciones y sufrimientos inexplicables podrían llenar los estantes de la biblioteca más grande del mundo, y cada persona sobre la faz de la tierra, podría contribuir con sus propias ilustraciones. No es fácil el racionalizar las guerras, el hambre, las enfermedades, los desastres naturales y las muertes prematuras. Pero las desdichas de esta clase, en gran escala, a veces inquietan menos a la persona que las circunstancias con que nos enfrentamos personalmente cada uno de nosotros. ¡Cáncer, insuficiencia renal, enfermedades cardíacas, síndrome de muerte infantil repentina, parálisis cerebral, mongolismo, violación, soledad, rechazo, fracaso, infertilidad, viudez! Estas, y un millón de otras fuentes de sufrimiento experimentado por los seres humanos, plantean preguntas inevitables que inquietan el alma. “¿Por qué ha permitido Dios que me ocurra esto a mí?” Esta es una pregunta a la que todos los creyentes, y muchos incrédulos, se han esforzado por contestar. Y contrario a lo que las enseñanzas de algunos cristianos en ciertos círculos, típicamente, el Señor no se apresura en explicar lo que él está haciendo.

 

Si usted cree que Dios tiene la obligación de explicarnos su conducta, usted debiera examinar los siguientes pasajes de la Biblia: Salomón escribió en Proverbios 25:2

 

“Gloria de Dios es encubrir un asunto…” Isaías 45:15, declara: “Verdaderamente tú eres Dios que te encubres…” En Deuteronomio 29:29 (LBLA), leemos: “Las cosas secretas pertenecen al Señor nuestro Dios…” Eclesiastés 11:5, proclama: “Como tú no sabes cuál es el camino del viento, o cómo crecen los huesos en el vientre de la mujer encinta, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas”. Isaías 55:8-9 (LBLA), enseña: “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, declara el Señor. Porque como los cielos son más altos que la tierra, así mis caminos son más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos”.

 

Desde luego, la Biblia nos dice que nosotros carecemos de la capacidad para comprender la mente infinita de Dios o la manera en que él interviene en nuestras vidas. Qué arrogantes somos cuando pensamos lo contrario. Tratar de analizar su omnipotencia es como si una ameba tratara de comprender el comportamiento del ser humano. Romanos 11:33, indica que los juicios de Dios son “insondables”, y sus caminos “inescrutables”. Una manera de hablar parecida a ésta, la encontramos en 1 Corintios 2:16 (LBLA), donde dice: “Porque ¿quién ha conocido la mente del Señor, para que le instruya?” Por supuesto, a no ser que Dios escoja explicarnos su comportamiento, lo cual no suele hacer, sus motivos y propósitos están fuera del alcance de nosotros los seres mortales. Lo que esto quiere decir, en términos prácticos, es que muchas de nuestras preguntas, especialmente las que empiezan con las palabras porqué, tendrán que quedarse sin respuesta por ahora.

 

El apóstol Pablo se refirió al problema de las preguntas sin contestar, cuando escribió: “Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido” (1 Corintios 13:12).Pablo estaba explicando que no tendremos el cuadro completo hasta que estemos en la eternidad. De ahí se deduce que debemos aprender a aceptar nuestra comprensión parcial.

Lamentablemente, muchos jóvenes creyentes, y también algunos más viejos, no saben que habrá momentos en la vida de cada persona, cuando las circunstancias no tienen sentido, cuando nos parece que lo que Dios ha hecho no tiene sentido. Este es un aspecto de la fe cristiana del cual no se habla mucho. Tenemos tendencia a enseñarles a los nuevos cristianos las porciones de nuestra teología que son atractivas a la mente secular. Por ejemplo, Campus Crusade for Christ [Cruzada Estudiantil y Profesional para Cristo], (un ministerio evangelístico al cual respeto mucho), ha distribuido millones de folletos titulados: “Las cuatro leyes espirituales”. El primero de esos cuatro principios bíblicos dice: “Dios le ama y tiene un plan maravilloso para su vida”. Esa declaración es totalmente verdadera. Sin embargo, da a entender que el creyente siempre comprenderá ese “plan maravilloso”, y que lo aprobará. Eso podría no ser cierto.

 

Para algunas personas, tales como Joni Eareckson Tada, el “plan maravilloso” significa vivir en una silla de ruedas como una cuadripléjica. Para otras significa una muerte prematura, pobreza o el desprecio de la sociedad. Para el profeta Jeremías, significó ser arrojado en una cisterna. Para otros personajes bíblicos significó su ejecución. Sin embargo, aun en las más terribles de las circunstancias, el plan de Dios es maravilloso, porque finalmente, “a los que aman a Dios” todas las cosas que estén en armonía con su voluntad “les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28).

 

Aun así, no es difícil el comprender cómo puede producirse la confusión en cuanto a esto, especialmente en los jóvenes. Durante la juventud, cuando la salud es buena, y los problemas, los fracasos y las aflicciones todavía no han sacudido su pequeño y tranquilo mundo, es relativamente fácil armar el rompecabezas. Uno puede creer sinceramente, y tiene buenos indicios de ello, que siempre será así. Tal persona es extremadamente vulnerable a la confusión espiritual si tiene problemas durante esa época.

 

El doctor Richard Selzer es un cirujano y uno de mis autores favoritos. El escribe las descripciones más hermosas y compasivas de sus pacientes y de los dramas humanos con que los mismos se enfrentan. En su libro titulado:Letters to a Young Doctor (Cartas para un joven doctor), dijo que la mayoría de nosotros parecemos estar protegidos durante algún tiempo por una membrana imaginaria que nos protege del horror. Cada día, caminamos dentro de ella y a través de ella, pero casi no nos damos cuenta de su presencia. De la misma manera en que el sistema inmunológico nos protege de la presencia invisible de las bacterias dañinas, esta membrana mítica nos protege de las situaciones que ponen en peligro nuestra vida. Desde luego, no todos los jóvenes tienen esta protección, porque los niños también mueren de cáncer, de problemas congénitos del corazón y de otras clases de trastornos. Pero la mayoría de ellos están protegidos, y no se dan cuenta de esto. Entonces, a medida que pasan los años, un día ocurre. Sin ningún aviso, la membrana se rasga, y el horror penetra en la vida de la persona o en la de uno de sus seres queridos. Es en ese momento que una crisis teológica se presenta inesperadamente.

 

¿Qué es lo que estoy sugiriendo? ¿Que nuestro Padre celestial no se preocupa por sus vulnerables hijos o no se interesa en ellos? ¿Que se burla de nosotros, los simples mortales, como si fuéramos parte de alguna broma cósmica, cruel? Es casi una blasfemia el escribir tales disparates. Cada descripción de Dios que se hace en la Biblia, lo presenta como infinitamente amoroso y bondadoso, cuidando tiernamente a sus hijos terrenales, y guiando los pasos de los fieles. El dice que “pueblo suyo somos, y ovejas de su prado” (Salmo 100:3). Su gran amor por nosotros le movió a enviar a su Hijo unigénito como sacrificio por nuestro pecado, para que pudiéramos escapar del castigo que merecemos. El hizo esto “porque de tal manera amó al mundo” (luan 3:16).

 

El apóstol Pablo lo expresó de la siguiente manera: “Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 8:38-39). Isaías nos comunicó este mensaje enviado directamente por nuestro Padre celestial: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” (Isaías 41:10). No, el problema no tiene nada que ver con el amor y la misericordia de Dios. Sin embargo, el problema persiste.

 

Mi principal preocupación acerca de esto, y la razón por la que decidí escribir este libro, es ayudar a mis hermanos en la fe que están luchando con circunstancias que no tienen sentido. En mi trabajo aconsejando a familias que están experimentando distintas pruebas, desde enfermedades y muerte hasta conflictos matrimoniales y rebelión de sus hijos adolescentes, algo muy común que he encontrado es que quienes tienen esas clases de crisis se sienten muy frustrados con Dios. Esto es cierto, muy en particular, cuando suceden cosas que parecen absurdas e inconsecuentes con lo que se les ha enseñado o han entendido. Luego, si el Señor no les rescata de las circunstancias en que están enredados, rápidamente su frustración se deteriora, convirtiéndose en ira y una sensación de haber sido abandonados. Finalmente, surge la desilusión, y el espíritu comienza a marchitarse.

 

Esto puede aun ocurrirle a niños muy pequeños, quienes son vulnerables a sentirse rechazados por Dios. Me acuerdo de un muchacho, llamado Cristóbal, al cual se le había quemado la cara en un fuego. Este joven le envió la siguiente nota a su sicoterapeuta: “Estimado doctor Gardner: una persona grande, era un muchacho que tenía unos trece años de edad, me llamó ‘tortuga’, y yo sé que me llamó así por motivo de mi cirugía plástica. Y creo que Dios me odia debido a mi labio. Y cuando me muera probablemente me mandará al infierno. Le quiere, Cristóbal”.

 

Por supuesto, Cristóbal llegó a la conclusión de que su deformidad era evidencia del rechazo de Dios. La deducción lógica de un niño es: “Si Dios es todopoderoso y lo sabe todo, por qué dejó que algo tan terrible me ocurriera. Debe odiarme”. Lamentablemente, Cristóbal no es el único que piensa así. Muchos otros creen la misma mentira satánica. En realidad, algún día la mayoría de nosotros sentiremos esa misma clase de alejamiento de Dios. ¿Por qué sucederá esto? Porque las personas que llegan a vivir lo suficiente, a la larga se enfrentarán a situaciones que no podrán comprender. Todos los seres humanos somos iguales. Permítame decirlo otra vez: Decir que siempre comprenderemos lo que Dios hace y cómo nuestro sufrimiento y nuestras desilusiones son parte de su plan, es tener un concepto equivocado de la Biblia. Tarde o temprano, la mayoría de nosotros llegaremos a encontrarnos en una situación en la que pareciera que Dios ha perdido el control, o el interés, en lo que está sucediendo. Esta idea sólo es una ilusión, pero tiene consecuencias peligrosas para nuestra salud espiritual y mental. Lo curioso del caso es que no son el dolor y el sufrimiento los que causan el mayor daño. La confusión es el factor que hace trizas la fe.

 

El espíritu humano es capaz de resistir una enorme cantidad de aflicciones, incluso el encontrarse ante la perspectiva de la muerte, si las circunstancias tienen sentido. Muchos mártires, prisioneros políticos y héroes de la guerra han ido a sus tumbas con gusto y llenos de confianza, Comprendieron el sacrificio que estaban haciendo y aceptaron lo que eso significaba en sus vidas. Esto me recuerda a Nathan Hale momentos antes que lo ahorcaran. Les dijo a sus verdugos ingleses: “Lo único que lamento es que sólo tengo una vida quedar por mi patria”. A menudo, los soldados que están combatiendo, mueren valientemente en el frente de batalla, incluso lanzándose sobre granadas a punto de explotar, para proteger a sus compañeros. Otros han atacado peligrosos emplazamientos de ametralladoras para lograr objetivos militares. Su actitud parece ser la de pensar: “La causa por la que estoy arriesgando mi vida está más que justificada”.

 

Jim Elliot, uno de cinco misioneros que fueron matados con lanzas por los indios huaorani en el Ecuador, hizo la mejor descripción de esta clase de abnegación suprema. En su libro, titulado: Portales de esplendor, Elisabeth Elliot citó las palabras dichas por él: “No es tonta la persona que entrega lo que no puede retener, para ganar lo que no puede perder”. Ese concepto basado en la Biblia, transforma el martirio en una victoria gloriosa.

 

En contraste, los cristianos que se sienten confundidos y desilusionados con Dios, no tienen ese consuelo. Es la ausencia de significado lo que hace que su situación sea intolerable. Al encontrarse en esa condición, su depresión causada por una enfermedad inesperada o la trágica muerte de un ser querido, realmente puede ser más intensa que la experimentada por el incrédulo que ni esperaba ni recibió nada. No es raro el escuchar a un cristiano, que se siente confundido, expresar enorme inquietud, ira o incluso blasfemias. Este individuo confuso es como una niñita a la que su padre divorciado le ha dicho que va a ir a verla. Cuando su padre no lo hace, ella sufre mucho más que si él nunca se lo hubiera dicho.

 

La palabra clave, en relación con esto, es expectativas. Son ellas las que preparan el camino para que suframos una desilusión. No existe una angustia mayor que la que una persona experimenta cuando ha edificado todo su estilo de vida sobre cierto concepto teológico, y que luego éste se derrumbe en un momento de tensión y dolor extraordinarios. Una persona en esta situación, se enfrenta con la crisis que ha sacudido su fundamento. Entonces, como Cristóbal, también tendrá que hacerle frente a la angustia del rechazo. El Dios a quien ha amado, adorado y servido, parece estar callado, lejano y despreocupado en su momento de más necesidad. ¿Vienen momentos como estos, aun para los creyentes fieles? Sí, sí vienen. Aunque, rara vez estamos dispuestos a admitirlo dentro de la comunidad cristiana.

 

¿No fue eso lo que le ocurrió precisamente a Job? Aunque este hombre temeroso de Dios, de tiempos antiguos, no había hecho nada malo, en cuestión de horas sufrió una serie de pérdidas asombrosas. He oído muchos sermones sobre la vida de este extraordinario personaje del Antiguo Testamento, pero frecuentemente la causa de la frustración más intensa, experimentada por Job, es decir, el no poder encontrar a Dios, ha sido pasada por alto. Y ésta es de esencial importancia en la historia. Job lo perdió todo: sus hijos, su riqueza, sus criados, su reputación y sus amigos. Pero esas tragedias, a pesar de ser tan terribles, no fueron la causa de la mayor angustia experimentada por él. En cambio, Job “postrándose en tierra, adoró, y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. El Señor dio, y el Señor quitó; bendito sea el nombre del Señor” (Job 1:20-21, LBLA).

 

Luego, Dios permitió a Satanás que afligiera a Job físicamente. Fue herido “con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza” (Job 2:7). Su esposa se enojó y provocó a Job para que maldijera a Dios y se muriera. Job le contestó: “Corno suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos”. Y después la Biblia dice que “en todo esto no pecó Job con sus labios” (Job 2:10). ¡Qué increíble hombre de fe! Ni siquiera la muerte podía hacer flaquear su confianza en Dios, mientras proclamaba: “Aunque él me matare, en él esperaré” (Job 13:15).

 

Sin embargo, finalmente, Job llegó al punto de la desesperación. Este hombre de imponente fortaleza, que le había hecho frente a la enfermedad, a la muerte y a pérdidas catastróficas, pronto se enfrentó con una circunstancia que amenazó con vencerle. Surgió de su incapacidad para encontrar a Dios. Pasó por un período en el cual la presencia del Todopoderoso estaba oculta de sus ojos. Pero lo más importante de todo fue que Dios no le hablaba. Job expresó su enorme angustia con las siguientes palabras: “… hablaré con amargura; porque es más grave mi llaga que mi gemido. ¡Quién me diera el saber dónde hallar a Dios! Yo iría hasta su silla. Expondría mi causa delante de él, y llenaría mi boca de argumentos. Yo sabría lo que él me respondiese, y entendería lo que me dijera. ¿Contendería conmigo con grandeza de fuerza? No; antes él me atendería. Allí el justo razonaría con él; y yo escaparía para siempre de mi juez. He aquí yo iré al oriente, y no lo hallaré; y al occidente, y no lo percibiré; si muestra su poder al norte, yo no lo veré; al sur se esconderá, y no lo veré” (Job 23:2-9).

 

¿Debemos suponer que esta incapacidad para encontrar a Dios y hablar con él en ciertos momentos de crisis personal, fue algo exclusivo de Job? No, creo que ocurra en muchos otros casos, quizás a la mayoría de nosotros en algún momento de nuestras vidas. La Biblia dice: “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana…” (1 Corintios 10:13) Todos pasamos por experiencias similares. El rey David debe de haberse sentido como Job cuando le preguntó al Señor con gran pasión: “¿Hasta cuándo, oh Señor? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás de mí tu rostro?” (Salmo 13:1, LBLA) Luego, en el Salmo 77, otra vez David expresó la angustia que sentía en su alma: “Rechazará el Señor para .siempre, y no mostrará más su favor? ¿Ha cesado para siempre su misericordia?…” (vv. 7-8) En 2 Crónicas 32:31 se nos dice que “Dios lo dejó (a Ezequías), para probarle, para hacer conocer todo lo que estaba en su corazón”. Hasta Jesús preguntó por qué había sido abandonado por Dios durante sus últimas horas en la cruz, lo cual es un ejemplo de la experiencia que estoy describiendo.

 

Estoy convencido de que éste y otros ejemplos bíblicos nos han sido dados para ayudarnos a comprender un fenómeno espiritual que es sumamente importante. Al parecer, a la mayoría de los creyentes se les permite atravesar por valles emocionales y espirituales, cuyo propósito es probar su fe en el crisol del fuego. ¿Por qué? Porque la fe ocupa el primer lugar en la lista de prioridades de Dios. El dijo que sin ella es imposible agradarle a él (Hebreos 11:6). ¿Y qué cosa es la fe? Es “la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve (Hebreos 11:1). Esta decisión de creer cuando no se nos ha dado la prueba ni hemos recibido respuestas a nuestras preguntas es fundamental para nuestra relación con el Señor. El jamás hará nada que pueda destruir la necesidad de tener fe. En realidad, él nos guía a través de los tiempos de prueba, específicamente para cultivar esa confianza y dependencia en él (Hebreos 11:6-7).

 

Sin embargo, una respuesta teológica como ésta, quita el dolor y la frustración que sentimos cuando andamos por un desierto espiritual. Y la mayoría de nosotros no manejamos las dificultades tan bien como Job y David. Cuando la presión está siendo ejercida sobre nosotros y la confusión aumenta, algunos creyentes experimentan una terrible crisis espiritual. “Pierden de vista a Dios”. Las dudas surgen para ocultar su presencia, y la desilusión se vuelve desesperación. La mayor frustración es resultado de que la persona sabe que él creó todo el universo con su palabra, que tiene todo poder y todo entendimiento, y que podría rescatarle, podría sanarle, podría salvarle, pero ¿por qué no lo hace? Esta sensación de haber sido abandonado es una terrible experiencia para alguien cuyo ser está totalmente arraigado en los principios cristianos. Entonces, Satanás viene a hacerle una visita, y le dice al oído: “¡El no está aquí!” “¡Estás solo!”

 

¿Qué es lo que esa persona hace cuando lo que Dios hace no tiene sentido? ¿A quién le confiesa sus pensamientos perturbadores, incluso heréticos? ¿A quién puede ir para que le aconseje? ¿Qué le dice a su familia cuando su fe es sacudida violentamente? ¿A dónde va en búsqueda de nuevos valores y creencias? Mientras trata de encontrar algo más seguro en que confiar, se da cuenta de que no hay otro nombre, no hay otro dios, al que pueda acudir. En Santiago 1:8 se menciona a esta clase de individuo, dice que “el hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos”. ¡De todas las personas, es la más desdichada y confusa!

 

Tal persona me recuerda a una vid que creció detrás de la casa que Shirley y yo teníamos en el sur de California. Era una planta ambiciosa que tenía un plan secreto para conquistar el mundo. En su paso se encontraba un hermoso roble, que tenía 150 años, al cual yo tenía muchos deseos de protegerlo. Cada pocos meses, miraba por la ventaba de atrás, y notaba que de nuevo la vid había atacado al árbol. Allí estaba, yendo en su camino hacia arriba, enredándose alrededor del tronco y de las ramas más altas. Si se le permitía continuar, ¡el roble sucumbiría bajo la invasión de aquella vid asesina!

 

La solución fue bastante sencilla. En vez de arrancar la planta del árbol, lo cual habría dañado la corteza de éste, hice un rápido corte cerca de la parte más baja de la vid, y la dejé allí. Aunque parecía que nada había sucedido, el monstruo verde había recibido un golpe mortal. Al día siguiente, sus hojas se veían algo opacas. Dos o tres días después, habían perdido un poco el color alrededor de los bordes. Pronto comenzaron a verse bronceadas con manchas negras cerca del centro. Luego, empezaron a caerse, quedando sólo un palito seco que sobresalía desde el tronco. Finalmente, el palito se desprendió cayendo al suelo, y el árbol permaneció en pie solo. Eso basta en cuanto a ambición ciega.

 

¿Está clara la analogía? Los cristianos que pierden de vista a Dios durante un período de confusión espiritual son como la viña trepadora que ha sido cortada de su fuente de vida. Están privados de alimento y fuerza. Al principio parecen salir adelante, pero la herida oculta es mortal. Comienzan a marchitarse bajo el calor del sol. Suelen dejar de asistir a la iglesia, leer la Biblia y orar. Algunos pierden el control de sí mismos, y empiezan a hacer cosas que nunca antes habían pensado hacer. Pero no tienen paz en sus corazones. En realidad, algunas de las personas más amargadas e infelices sobre la faz de la tierra son las que se han separado del Dios que ya no comprenden ni confían en él.

 

Jesús habló de esta relación en el capítulo 15 del Evangelio de Juan, versículos 5 y 6, donde dijo: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden”.

 

Si usted se encuentra entre las personas que han estado separadas de la Vid por causa de la desilusión o de la confusión, he escrito pensando en usted. Sé que está sufriendo. Comprendo el dolor que inundó su alma cuando murió su hijo, o su esposo le traicionó, o su amada esposa partió de este mundo para ir con Jesús. Usted no pudo encontrar una explicación para el terremoto devastador, o el fuego, o el terrible tornado, o la tempestad de lluvia, fuera de tiempo, que arruinó sus cosechas. La compañía de seguros dijo que fue “obra de Dios”. Sí, eso fue lo que causó más dolor. Los ejemplos son interminables. Pienso en un joven al cual conozco, que estaba convencido de que Dios le permitiría tener a la muchacha de la que estaba locamente enamorado. Pensaba que no podría vivir sin ella. El día en que ella se casó con otro hombre, la base de su fe fue sacudida fuertemente.

 

Recuerdo también a la mujer que en 1991 me llamó por teléfono para decirme que su hijo de veintiocho años de edad, había muerto en la Guerra del Golfo Pérsico. El se encontraba en un helicóptero que había sido derribado en algún lugar en Irak. Era su único hijo, y un cristiano nacido de nuevo. Solamente un puñado de los seiscientos mil soldados de las Naciones Unidas que pelearon en esa guerra no regresaron con vida, y su hijo, que era un hombre temeroso de Dios, fue uno de ellos. Se me parte el corazón al pensar en esta madre angustiada.

 

El gran peligro en que se encuentran las personas que han experimentado esta clase de tragedia es que Satanás utilizará su dolor para hacerles creer que Dios les ha escogido como víctimas. ¡Qué trampa mortal es ésa!. Cuando una persona empieza a pensar que Dios tiene antipatía hacia ella o le odia, la desmoralización no está muy lejos.

 

Le pido a la persona que se siente muy afligida, cuyo corazón está quebrantado, y que se siente desesperada por escuchar una palabra de estímulo, que me permita asegurarle que usted puede confiar en el Señor de los cielos y de la tierra. Existe seguridad y descanso en la sabiduría eterna de la Biblia. Hablaremos de esos confortantes pasajes de la Palabra de Dios en los siguientes capítulos, y creo que usted verá que podemos confiar en el Señor, aun cuando no entendamos lo que ÉL hace. Usted puede estar seguro de esto: Jehová, el Rey de Reyes y Señor de Señores, no está caminando de un lado a otro por los pasillos del cielo sin saber qué hacer acerca de los problemas que existen en la vida de usted.

 

El puso los mundos en el espacio. El puede tomar en sus manos las cargas que le están agobiando. Y para comenzar dice: “Estad quietos, y conoced que yo soy Dios” (Salmo 46:10).

 

Dr. James Dobson
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  1. Como aporte a sus reflexiones y humildemente puedo agregar que, precisamente al no poder comprender el misterio de la creación y su real significado, se nos hace dificil a los que quedamos vivos de comprender los hechos que nos causan dolor y a los que los padecen entender “Por qué a mi”; pues, cada alma debe cumplir un proposito en esta vida, una vez que se entiende este significado, podemos comprender que si estamos viviendo una situación que trae aparejada una muerte impensada, es que ya hemos cumplido con el proposito divino, y por nuestro mejor bienestar se hace necesario que volvamos a los brazos del Padre e incluso para evitar que los planes de la malda en el tiempo arruinen lo ya alcanzado.

    Es pues, el regreso a nuestra verdadera vida, a contrario sensu, los que aman al señor, como los casos anteriores, y no pasan por este, es precisamente, su proposito en esta tierra de llevar el testimonio, fueron escogido desde el principio para este deber, todo tiene su designio, todo está bajo control, todo se hace por Amor; son almas que vienen y van.

    Cada proposito que Dios tiene y espera de nostros, al cumplirse, ya no es necesario seguir, “El hace con quien quiere lo que quiere”, el hombre cristiano debe de esforzarse a comprender esto.

    Si creyeramos realmente y entendieramos su palabra, nuestra ida de este mundo seria un gozo, y no nos aferrariamos egoistamente al mundo físico, pero nuestra debilidad y falta de convicción, no nos deja ver la verdad.

    Saludos que Dios Padre, Hijo y Espiritu Santo los guarde.

  2. Muy fuerte y emotivo esta porción del libro,pienso que como Hijos del Reino,en NUESTRA POSICIÓN EN MEDIO DE LAS CRISIS por duras que sean,debemos ser hallados:”SUFRIDOS”EN LA ADVERCIDAD y en el dolor por la pérdida humana; es decir…Hemos de “sufrir con dominio propio”,sabiendo que se producirá en nos. el cuestionamiento y el desgarro anímico- espiritual juntamente;pero SIN OLVIDARNOS que nuestros seres amados “serán traídos a recuperación Eterna en la “RESURRECCIÓN” de los JUSTOS.!!!Por el innato sentido existencial básico nos valoramos y alentamos en este mundo,para vivir largo tiempo “si nos es posible”,si los acontecimirentos “lo permiten”!!!!;no estamos preparados para estar “de paso en esta tierra”,se nos enseña a tomar por:”MORIR”, lo que DIOS TOMA por “DORMIR”,con referencia al “sueño de LOS SANTOS” (1ºCorintios15:20-51.1ºTesal4:13-14.)Acerca de esta situación especial de los JUSTOS SEÑALA LA PALABRA en:Isaías 57:1,2 dice:”Perece el JUSTO, y no hay quién PIENSE en ello; y los piadosos mueren, y no hay quién “ENTIENDA” que de delante de la “aflicción” ES QUITADO EL JUSTO.(2)Entrará en LA PAZ, DESCANSARÁN en sus lechos todos los que ANDAN DELANTE DE DIOS”.Es preciosa esta valoración de Dios por cada Hijo que retorna a EL;somos “finitos Y APEGADOS”a esta vida,esperamos vivir muchos días,quienes “parten jóvenes” es para que no les vengan los malos días,que SOLO ÉL CONOCE,Y QUISO de ante mano, EVITARLES.¡¿?!Dios nos recomienda vivir como PEREGRINOS!!!El que tenga esposa/so,como si no lo tubiera,(sentimientos-emociones)1ºCo.7:29-31.Si no dejáramos padre,madre,hijos,casa,propiedades Mateo 19:29,y comprando como si no compráramos,vendiendo como si no vendiéramos y capacitados/ejercitados así…”de paso,LIBRES y listos para IRNOS”…cuándo EL NOS LLAME;no es fácil,yo percibo que desde hace tiempo estamos siendo entrenados a “SOLTARNOS DE TODO” para ser llevados VIVOS a SU presencia,procurando “despegar” de todo lo que nos arraigue a este mundo.EL SEÑOR nos ayuda…¡vamos bien!. MARANATA.AMÉN.

  3. Asiendo referencia al mensaje, asimismo sucedio con Abel, fiel a Dios y con una vida agradable a sus ojos,no entendemos porque el siendo justo fue arrebatado de la vida, sin embargo Dios habla de el, diciendo que desde la tierra su sangre clama justicia(se lo dijo a Cain). Hay justicia para Abel, hay promesa hay vida en Dios alla en los cielos. Esperemos en ello, Dios es soberano y bueno.
    en Cristo
    luisa

  4. cayetano vignale says:

    APESAR QUE GRACIAS A DIOS EL NUNCA ME A HECHO PASAR POR EVENTOS TAN CRUCIALES COMO LOS AQUI SON EXPUESTOS POR EL DR. JAMES DOBSON, COSA QUE AGRADESCO INFINITAMENTE AL SEÑOR Y ESPERO NO PASAR, TAMBIEN E PASADO COSAS DE VER LA MANO POSITIVA Y FUERTE DE DIOS; COMBATIENDO ENFERMEDADES EN MI PERSONA QUE INCLUSO LOS MISMOS MEDICOS NO PODIAN CREER Y MANDAR HACER NUEVAMENTE EXAMENES, EXAMENES QUE FUERON PERDIDA DE DINERO Y TIEMPO PUES LA VOLUTAD SOBERANA DE DIOS ESTA SOBRE TODO, NO SOLO EN ENFERMEDAD, SINO EN DISTINTOS ORDENES DE LA VIDA, HASTA INCLUSIVE E SIDO AUXILIADO POR ANGELES, ANGELES QUE VI Y ERAN DE CARNE Y HUESO, PALPABLES NO COSAS QUE NO SE PUEDEN DEMOSTRAR, SINO REALES, E VISTO COSAS MILAGROSAS VERDADERAMENTE, MAS DESPUES DE LEER ESTO DEL DR.JAMES DOBSON QUEDE ASOMBRADO Y DEBO DE SER UNA AMEBA COMO DICE EL MISMO DOCTOR, PUES COMPRENDO PERFECTAMENTE PORQUE PASAN ESAS COSAS, SON COSAS QUE PASAN SIEMPRE, Y SIN DUDA ALGUNA, MAS AYA QUE EL EXPRESE QUE NA HAY TEOLOGOS QUE LO COMPRENDAN Y A PESAR DE YO NO SER TEOLOGO LO COMPRENDO PERFECTAMENTE, TODAS LAS COSAS QUE NOS SUCEDEN SON PARA NUESTRO BIEN, Y CUANDO DIGO TODAS SON TODAS, SI UNA PERSONA QUE TIENE UN FUTURO BRILLANTE COMO DR Y APESAR DE ESO NO PUEDE GRADUARSE Y EJERCER PUES MUERE, O QUE UN AVION SE CAIGA CON HERMANOS DE RENOMBRE Y QUE SIRVEN A DIOS, ES TAN SOLO PARA BENEFICIO ESPIRITUAL DE ELLOS MISMOS O DE TERCEROS MAS SIEMPE EN BENEFICIO DE LOS HIJOS DE DIOS.
    NO DUDEMOS QUE LO QUE EL HACE ES SIEMPRE PARA EL BIEN DE SU PUEBLO Y EL CUMPLIMIENTO DE SUS PROFECIAS.
    DARE EJEMPLOS PALPABLES QUE E VISTO;A UN HERMANO DE UNA DETERMINADA IGLESIA SU HIJO ENFERMA GRAVEMENTE, ESTE HERMANO ES UN LIDER UN PASTOR RECONOCIDO,QUE YA DUERME EN CRISTO, MAS SU HIJO BEBE SE ENFERMO, ORARON TODAS LAS IGLESIAS POR ESE NIÑO, Y EL NIÑO MILAGROSAMENTE SE SALVO, CRESIO Y SE FORMO EN LA FE, MAS DESPUES SE DESVIO POR CAMINOS NO SANTOS DE LA LEY Y MURIO ABATIDO POR LAS AUTORIDADES, PUES ERA UN DELINCUENE; TAMBIEN OTRO HERMANO DE LAS MISMAS CARTERISTICAS TIENE SU HIJO QUE AL HACER EL SERVICIO MILITAR, LE DESCUBREN CANCER EN UN BRAZO, LOS MEDICO DIACNOSTICAN QUE DEBE DE APUTARSE EL BRAZO, MAS SU PADRE UN GRAN HOMBRE DE FE, DICE NO, LLAMA A LOS ANCIANOS DE TODAS LAS IGLESIAS Y HACEN UNA COSA QUE EN NUESTRAS IGLESIAS NO ES FRECUENTE, MAS SE HACE CUANDO HAY FE SIEGA DE POR MEDIO Y ES PEDIDO POR LA PERSONA AFECTADA,MAS EN ESTE CASO LA PERSONA ACTADA ERA MENOR DE EDAD Y SU PADRE EL ANCIANDO(PASTOR) TOMA LA DESICION DE HACER LA UNCION DE ACEITE, ESTA SE HACE, Y ANTE LA FE CIEGA DE SU PADRE, NO VA NUNCA MAS AL MEDICO PARA NADA, ESTE CRESE Y SE CONVIERTE EN UN GRAN HOMBRE DE DIOS, MAS CON EL TIEMPO, ESTE GRAN HOMBRE DE DIOS, CAE EN GRAVES PECADOS SEXUALES CON HERMANAS Y SE APARTA, MAS QUE ERA MEJOR QUE EL SEÑOR SE LOS LLEVARA, O LA VOLUNTADA PERMISIVA DE DIOS QUE EL PERMITIO ANTE UN ALTO GRADO DE FE DE SUS PADRES QUE ESOS NIÑOS SE SALVARAN, SI SE HUBIERAN IDO A LA PRESENCIA DE DIOS EN SU MOMENTO, ESTARIAN EN EL CIELO, MAS DESPUES TERMINARON EN EL INFIERNO, A PESAR DE TODO SUS NOMBRES NO DEBIAN ESTAR ECRITO EN EL LIBRO DE LA VIDA.
    TAMBIEN EL DR. SITA EL CASO DE UNA IGLESIA, MAS YO CONOSCO UN CASO DE UNA IGLESIA, QUE LE PASO ALGO PARECIDO, TODAS LAS SEMANAS A UNA HORA DETERMINADA Y DIA DETERMINADO QUE NO RECUERDO CUAL ERA, LOS HERMANOS DEL CORO SE REUNIAN,DURANTE AÑOS Y NUNCA LLEGAVAN TARDE, MAS ESE DIA MILAGROSAMENTE TODOS LLEGARON TARDE Y JUSTO A LA HORA QUE DEBERIAN ESTAR TODOS DENTRO LA IGLESIA ESPLOTO, SI ESPLOTO,PUES TENIA UN ESCAPE DE GAS,
    ENTOCES VEMOS QUE LA VOLUNTAD DE DIOS ES SOBERANA, SI UNA DETERMINADA PERSONA ES LLEVADA EN LA FLOR DE LA VIDA Y CON UN FUTURO BRILLANTE PARA ELLA ES LLEVADA PARA CUIDAR SU ALMA, NO INTERESA SU CUERPO, SINO LO QUE INTERESA ES LO QUE PERDURA EL ALMA, SI LA IGLESIA EN TEXAS FUE LLEVADA, Y LOS DEMAS EDIFICIOS NI TOCADOS, ERA PORQUE EL ESTABA PROTEGIENDO DE ALGO A AGUIEN O A MUCHOS, EL EN SU SOBERANA VOLUNTAD DECIDE LO QUE DEBE HACERSE, PORQUE MUERE EN UNA GUERRA UNO DE UN LADO Y EL OTRO NO MUERE A PESAR DE SER PASADO POR EL MISMO TIRO LOS DOS, A PESAR DE UNO O LOS DOS NO SER CREYENTES O UNOS O LOS DOS SER CREYENES, EL SABE LO QUE DEBE SER, SI UNO NECESITA MAS TIEMPO O NO, O SI SU NOMBRE DEBE ESTAR ESCRITO EN EL LIBRO DE LA VIDA O NO,O SI DEBE DARLE UNA OPORTUNIDAD PARA QUE EN EL JUICIO DEL GRAN TRONO BLANCO NO TENGA ESCUSA PUES TUBO YA SU OPORTUNIDAD, MILES DE COSAS PUEDEN SER.
    TODO LO QUE NOS PASA A JUSTOS E INJUSTOS ES POR ALGO Y PARA ALGO, SU VOLUNTA ES SOBERANA ANTE TODO.
    SINO TENGRIAMOS QUE PREGUNTAR PORQUE CREO A LUSBEL QUE DESPUES SE TRANFORMO EN LUCIFER, O PORQUE CREO AL HOMBRE QUE DESPUES HIBA A PECAR, TODO LO QUE DIOS HACE ES POR AMOR, SINO HUBIERA CREADO A SATANAS ESTE NO HUBIERA TENIDO LA POSIBILIDAD DE SERVIR Y GOZAR DE LA PRECENCIA DE DIOS, MAS ESTE ELIGIO EL CAMINO PERVERSO,TUBO SU OPORTUNIDAD DE SERVIR; SIN NO HUBIERA EXISTIDO SATANAS, NOSOTROS NO HUBIERAMOS PODIDO ELEGIR ENTRE OBEDECER Y NO OBEDECER Y ASI PODER CONOSER EL AMOR DE DIOS, PUES NO COCERIAMOS MAS QUE UNA SOLA CARA DE LA VERDAD.
    TODO ES POR UN AMOR INFINITO QUE NO ALCANZAMOS A COMPRENDER POR SER MAS GRANDE QUE NUESTRO ENTENDIMIENTO, TAN SOLO EL ESPIRITU SANTO LOGRA QUE NOSOTROS CONOSCAMOS EN PARTE ALGO DE ESE AMOR.
    “AHORA VEMOS POR ESPEJO, OSCURAMENTE, MAS ENTONCES VEREMOS CARA A CARA. AHORA CONOZCO EN PARTE; PERO ENTONTOCES CONOCERE COMO FUI CONOSIDO”.1CORINTIOS 13:12
    CUALQUIERA QUE TENGA EL ESPIRITU SANTO Y BUSQUE DENTRO SUYO ENCONTRARA LA RESPUESTA A LA VOLUNTAD SOBERANA DE DIOS.

  5. Hermano Cayetano lo que Ud.dice es de gran maduréz y nos da el resultado de “aceptar” LO INSONDABLE e INESCRUTABLE de los pesamientos de Dios, es rotunda SU PALABRA cuando dice:…SOY EL QUE DA LA VIDA Y EL QUE LA QUITA;SOY EL QUE HIERE Y EL QUE SANA;YO HICE AL DESTRUCTOR PARA QUE DESTRUYA (ángel destructor)aunque esto no suena a bendición,es parte de SU TODOPODEROSA NATURALEZA!! otra maravillosa expresión:”YO CASTIGO A LOS QUE AMO”:Prov.3:12…cierta forma de castigar es “frenarnos en nuestros propósistos, testarudamente encaminados”…cuando parece que vamos bién, y se cruzan “malas suertes” para quitarnos de la obra,así nos volvemos a ÉL,PARA SERVIRLO!!!Job 33:13 al 33, esto es lo que me ocurrió cortándose todo crecimiento económico de mi Restorante a los 3 años de comienzo,justo cuando en “auge”inicial debería”proseguir”,orando en lágrimas día tras día…porqué,porqué,porqué!!!!…SI HAGO TODO CORRECTAMENTE,HASTA ORAMOS ANTES DE TRABAJAR!!!! me habló en pleno lloro y dijo:-”YO MISMO TE LO HE QUITADO, PARA QUE ME SIRVAS…DÉJALO TODO…QUE HAS DE SERVIRME,a fines del 2006 comencé a ordenar mis cosas,en SU VOLUNTAD y después, comenzaron las Revelaciones a partir del 27 de Mayo del 2007 en adelante 5/6/2008 especialmente acerca de la “manifestación de LA APOSTASÍA” y del estado del mundo en la preparación para el JUSTO JUICIO,de la ciencia impía,y de SU LLAMADO A TODOS SUS HIJOS PARA QUE DESPIERTEN DEL LETARGO y ÉL PUEDA CARGAR SUS LÁMPARAS!!!!Su mandato estaba en marcha…”entró en fecha” y obedecí,aunque no niego,quise sustentarme por mi cuenta;pero”alquilando todo el negocio” apareció el recurso…y es lo que hice;pude dedicarme a escribir y enseñar SU PALABRA,ayudar a otros en la Iglesia,y tener tiempo para mí y mi hija,ya que el trabajo era descomunal y esclavizante.He visto SU SOBERANÍA y SU MISERICORDIA…JUNTAS!!!!y he soportado SU ABATIMIENTO,tal cual lo dice SU PALABRA en Proverbios 18:12 y también en Job 22:29. Amén.MARANATA!!!.

    • cayetano vignale says:

      HERMANA GLORIA LO QUE LE PASO A USTED ES NORMAL CUANDO LOS HIJOS DE DIOS MAS ANDAN EN CRITO, EL ENEMIGO MAS PALOS PONE EN LA RUEDA, PERO AL FIN VERA Y VEMOS QUE SU PALOS SON BENDICIONES PERMITIDAS DE DIOS, MAS PUESTA POR SATANAS, PERO SU FIN SIMPRE ES EN BENEFICIO DEL PUEBLO DEL SEÑOR.
      ES ALGO ASI COMO CUANDO DIOS PROBO A JOB, Y REDUNDO EN UNA HUMILLACION PARA EL ACUSADOR(SATANAS)Y UNA BENDICION PARA JOB EN EL FINAL DE LA PRUEBA.
      ADEMAS USTED HACE ALUCION A LAS PALABRAS DURAS DEL VIEJO TESTAMENTO, MAS FUERON HECHAS PARA UN PUEBLO ‘DURO DE SERVID’ POR LO TANTO TENIAN QUE SER DURAS, MAS TAMBIEN ESTABAN GUIADOS POR LA LEY Y LA LEY ERA DURA DE CUMPLIR, PARA DEMOSTRACION QUE NO PODIAN CUMPLIRLA, QUE LA OBRA NO DEBIA DE SER DE ELLOS SINO DE DIOS MISMO, POR LO CUAL VEMOS QUE EN EL NUEVO TESTAMENTE QUE VIVIMOS POR LA GRACIA, Y EL LENGUAJE ES MUCHISIMO MAS SUAVISADO PUES LA GRACIAS ES EL AMOR DE CRISTO EN LA CRUZ, EN DEMOSTRACION QUE LA LEY NO PODIA SER CUMPLIDA SIN LA GRACIA DE DIOS.
      ADEMAS HOY DIOS NO NOS CASTIGA NOS CONDUCE NOS GUIA, COMO A UN REBAÑO PUES EL NUESTRO PASTOR.
      LE RECOMIENDO QUE ESCUCHE EN OTRO BLOG EL MENSAJE DE La Gran Apostasía por David Wilkerson en español:Hna.Nela QUE ES MARAVILLOSO Y TRATA ALGUNOS TEMAS RELACIONADOS A ESTE TEMA.
      QUE DIOS LA BENDIGA Y LA GUIE.

  6. Ilzar (isidro) says:

    Bendito sea el Señor, me regocijo en gran manera el ver como han expuesto su madurez espiritual en estos comentarios.
    Es agradable saber que hay hermanos (as) que tienen esa madurez que se requiere para afrontar las mil y una circunstancias que podrisn hacer caer “aun a los escogidos”.
    Hay todavia mas de este precioso libro, con la ayuda de DIOS y el permiso de la administración se estaran enviando los otros capitulos de éste agraciado escritor Cristiano.
    Que Dios les bendiga abundantemente.
    Paz en tiempos de angustia.
    Shalom.

  7. emelis vargas says:

    son muy edificativas sus comentarios

    • Anonymous says:

      Q bendición. Y q bueno es saber q hay un Dios q todo lo sabe hace unos cuatro años q he logrado entender el porq de lo q me toco vivir y es q el siempre tiene propósitos y planes de bien para nosotros aunq en el momento de la prueba no lo entendamos bendiciones

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